Review NJPW Wrestle Kingdom 20: Hiroshi Tanahashi y poco más

Wrestle Kingdom 20 será recordado por siempre como una edición especial, no por ser la vigésima dentro de estos eventos del 4 de enero sino por ser la fecha en la que Hiroshi Tanahashi se retire. El Ace pondrá fin a más de un cuarto de siglo de carrera en el que es claramente su show predilecto, un show que claramente irá dedicado a su imagen como si de un evento de retiro exclusivamente se tratase (algo merecido la verdad). Así que veamos que tal se ha dado Wrestle Kingdom 20 tanto en líneas generales como combate a combate, una vigésima edición excelsa en el homenaje comentado pero que se queda lejos del estándar mínimo de este evento si revisamos el show en su completitud.



NEVER OPENWEIGHT SIX-MAN TAG TEAM CHAMPIONSHIP GAUNTLET MATCH

Siempre hablo de como Wrestle Kingdom empieza en todas sus ediciones con un combate que te hace entrar en el mood de lucha libre necesario. Últimamente ha sido una lucha múltiple por el campeonato junior de parejas IWGP pero este año han decidido apostar por otra decisión debido a las circunstancias. Viendo como la mayor parte del tiempo la iba a ocupar Hiroshi Tanahashi por razones obvias, Wrestle Kingdom 20 iba a tener una cartelera más corta y, ante la posibilidad de que muchos luchadores se quedaran sin un merecido puesto en el show del Tokyo Dome, NJPW decidió que la primera lucha fuera un gauntlet de ocho equipos por el campeonato de tercias NEVER. ¿El resultado? 20 minutos caóticos en el peor sentido de la palabra para 24 luchadores, quienes no tuvieron ningún tipo de tiempo para realizar cualquier tipo de acción. Si entre que cada equipo aparecía cada minuto y que las entradas de las seis tercias restantes restaron una barbaridad de tiempo, lo poco restante tuvo que repartirse entre la enorme multitud. Esperpéntico, inconexo, sin sentido y solo brillando los equipos que aguantaron hasta el final porque la gran mayoría de los demás fueron eliminados sin pena ni gloria. Esos dos afortunados fueron TMDK y la agrupación de Bishamon y Boltin Oleg, ganando los primeros gracias a un Prawn Hold de Zack Sabre Jr. sobre el kazajo. Lamentable se queda corto.


IWGP WOMEN'S & STRONG WOMEN'S DOUBLE CHAMPIONSHIP: SYURI VS SAYA KAMITANI

Después de un lamentable primer combate era turno de las luchadoras, tocaba joshi puroresu. En la que era una doble lucha titular, la primera MVP femenina de los Tokyo Sports Awards ponía en juego su campeonato NJPW STRONG ante la campeona femenina IWGP Syuri, quien también ponía en juego su presea como indica el concepto de “doble lucha titular”. La campeona sería claramente la luchadora femenina número uno bajo el paraguas de New Japan al tener las dos coronas de la compañía, algo que buscaba tanto la vigente campeona IWGP para confirmar aún más su dominio como su rival, demostrando con tres cinturones por qué fue elegida la mejor en un premio dominado por hombres. La única dosis de lucha femenina en la cartelera cumplió de muy buena manera, quizás sin llegar a las cuotas de STARDOM por motivos claramente entendibles. Con los poquitos minutos que tuvieron (algo más de doce), ambas luchadoras tacharon todos los elementos típicos de una lucha así además de denotar claros elementos de calidad a los que seguramente los fans de STARDOM estén más que acostumbrados. Entre esas secuencias tenemos una que me maravilló donde Syuri intentó romper los brazos de Saya al más puro estilo ZSJ, creíble tanto por la violencia de la acción per se como por el fantástico selling de la campeona de STARDOM. Tras un final de toma y daca donde parecía que cualquiera podría ganar, Syuri confirma su estatus de campeona femenina de New Japan con una victoria magistral en el Tokyo Dome.


WAR DOGS & UNNAFILIATED VS UNITED EMPIRE

Seguimos con la fiesta de la lucha libre y es turno del 5v5 protocolario entre el Bullet Club y United Empire. La situación cambia un poco, ya no es dentro de una celda de manera sanguinaria y una de las facciones no es puramente el Bullet Club, pero nos acercamos. Un cinco contra cinco que por estructura y ausencia de estipulación parece más un combate de un Road To que algo perteneciente a Wrestle Kingdom (o al menos en su concepto de las últimas ediciones), quizás se da por la misma casuística del gauntlet del principio de la noche, aunque esto no quita que fue entretenido. Tuvo un poquito de todo, a ese regreso de Andrade a Japón como aliado de United Empire y el regreso de Jake Lee para unirse al grupo se le suman interacciones entre gente como Andrade y Gabe Kidd que nos dejaron con ganas de ver un futuro combate o una dosis de esos equipos improvisados formados de la alianza de War Dogs y la antigua LIJ. Aun con esas es innegable que fue un duelo por equipos que encaja más en uno de los shows llamados Road To Tokyo Dome que en el show per se celebrado en el Tokyo Dome. ¿El ganador? El imperio gracias a tremenda patada en boca de Lee sobre Hiromu.


EL DESPERADO VS KOSEI FUJITA VS TAIJI ISHIMORI VS SHO

Seguimos sin los sinsentidos, ya que si no nos bastaba con un opener caótico para mal y una lucha ciertamente fuera de lugar en un show como este nos tocaba ver ahora una lucha de la división junior sin ningún título de la división junior en juego. Un sinsentido enorme que ninguno de los dos campeonatos junior IWGP haya sido defendidos en el Tokyo Dome, más aún que en su lugar se haya celebrado una lucha para determinar al siguiente aspirante al campeonato individual de la división en vez de ser defendido este. Si hay ya cuatro luchadores peleando por una oportunidad titular, ¿por qué no meter al campeón ya que habiendo cuatro qué más da cinco? El sinsentido en la construcción tuvo que ser seguido por el sinsentido de la lucha, ya que la posibilidad de al menos ver algo de acción fue matada por la decisión de tener solo siete minutos y medio de acción donde una buena porción fue una dosis nada agraciada de las chorradas marca House Of Torture. Para cerrar la avalancha de sinsentidos que mejor que el final, ya que lejos de aprovechar la oportunidad para elevar a Kosei Fujita decidieron que lo mejor sería la enésima lucha entre DOUKI y El Desperado tras conseguir Despy la victoria en este pifostio lamentable, otro más en esta noche.


NEVER OPENWEIGHT CHAMPIONSHIP: EVIL © VS AARON WOLF

Tras una primera mitad claramente difícil de digerir por la cantidad de malos momentos y la dificultad de superar los buenos el pifostio visto, llegamos a la recta final de Wrestle Kingdom 20. El primero de los tres combates es quizás el más predecible y a la vez el más interesante, ya que este era el debut en el ring del judoka Aaron Wolf ante EVIL por ver si lograba llevarse su campeonato EVIL. Las primeras imágenes de esta lucha eran ciertamente esperanzadoras ya que, a pesar de la clara cara de nervios del novato, el Tokyo Dome recibió con fuertes vítores al medallista olímpico según caminaba hacia el ring con la apariencia de un Young Lion en un claro gesto de “esto no es una broma y voy a mostrar todo el respeto posible” que valoro de gran manera (eso o llevando una vestimenta en honor a Bad News Allen). 

Dejemos esto atrás y vayamos a lo importante, ¿qué tal se dio todo en el ring? Aaron Wolf demostró que, aun estando claramente verde, apunta a maneras hasta el punto de que si todas las partes juegan bien sus cartas, New Japan tiene un futuro main eventer babyface en sus filas. Se le ve que no es un experto y que le queda recorrido pero hay claros mimbres. Tiene credibilidad por su pasado en el judo, tiene un aura de babyface que pocas veces se ve y, sobre todo, tiene cositas en el ring como se ha visto tanto por su selling (impecable en esta lucha) como por su obviamente corto arsenal por el momento. Además, ver a un gordofuerte pegar chops impecables, arrojar a los demás con llaves de judo y encima atreverse a saltar desde la tercera cuerda mola un huevo. Pero no todo es culpa de Wolf ya que para brillar necesitas una pareja de baile a la altura y es imposible encontrar a alguien mejor que EVIL. Si, las chorradas de la casa de la tortura son infumables, pero si quitamos eso nos encontramos con un heel estúpidamente bueno que siempre hace muchísimo mejor a sus rivales. Un combo perfecto para que el debutante Aaron Wolf tenga una primera lucha correctísima, una primera lucha que le ha puesto en el mapa de manera indiscutida. Una primera lucha que, por cierto, le ha hecho conseguir el campeonato NEVER con un Triangle Choke impecable. Apunta a maneras sin duda.


IWGP WORLD HEAVYWEIGHT & IWGP GLOBAL HEAVYWEIGHT DOUBLE CHAMPIONSHIP: KONOSUKE TAKESHITA VS YOTA TSUJI

En circunstancias normales esta lucha hubiera encabezado una edición de Wrestle Kingdom pero como las circunstancias no eran las normales tuvo que conformarse con ser el previo al main event. El que tenía que ser main event en todas las demás circunstancias era el duelo entre Konosuke Takeshita y Yota Tsuji, el campeón mundial y ganador del G1 Climax se enfrentaba al campeón global en una lucha por ambos títulos. Quizás la mentalidad de ambos fue esa o quizás fuera la de que este era el evento principal y lo que ocurriría después era un homenaje en forma de lucha. Sea como fuere, ambos entraron a esta lucha con una idea clara: era la parte final de Wrestle Kingdom, estaban en un Tokyo Dome lleno, era el combate de sus vidas y debían demostrar por qué estaban en esa posición. Lejos de ser una sorpresa, Takeshita y Tsuji dieron una dosis de lo que realmente son capaces de hacer como tantas veces hemos visto y juntando la clara química que tienen al formar parte de esa raza de luchadores que funcionan bien con cualquiera con lo mencionado dieron lo esperado: una lucha espectacular. Ambos brillaron como nunca y dieron una dosis de calidad personal alta en un 50/50 muy acertado, para que tener un “heel vs face” si con tener a dos portentos sacando a relucir todo lo que pueden hacer basta y sobra. En una situación de igualdad, y viendo que el final se acercaba, ambos se alejaron de sus respectivas formas de actuar para acercarse a un punto común que ambos comparten: la fuerza en el golpeo. Ambos compartieron un constante intercambio de golpes brutales, ya fueran o piñas normales o simplemente sus movimientos de impacto propios como el Gene Blaster o la Power Drive Knee.

La recta final era caótica y más una cuestión de supervivencia que otra cosa. Así lo demostró Yota, que ante un Raging Fire tuvo que agradecerle a la diosa fortuna el haber caído cerca de las cuerdas. Quizás de eso se arrepintió Takeshita, esa mencionada fortuna le arrebató quizás la mejor oportunidad de seguir siendo campeón, ya que cada vez que intentaba volver a tener ese Raging Fire Yota lo impedía como si de alguien poseído por el propio espíritu de la lucha libre se tratase. Ni siquiera la Blue Thunder Bomb más espectacular que han visto mis ojos detuvo al campeón global, una sensación que hasta el propio Takeshita vio en sus ojos tras ver como la cuenta no llegaba a tres. Lo que en un principio fue fortuna luego se transformó en perseverancia, y el premio a esta perseverancia fue lo que le permitió conectar un brutal Gene Blaster que cerró todo. Solo faltaba confirmar lo obvio y, aunque Konosuke aguantó todo lo que pudo y más, Yota Tsuji alcanzaba la cima tras hacer rendir al actual campeón mundial con el archiconocido Boston Crab, algo poético. Por fin Yota Tsuji tiene la coronación que tanto merecía, y que forma de coronarse.


HIROSHI TANAHASHI VS KAZUCHIKA OKADA

Podría tirarme horas y horas hablando del main event de este Wrestle Kingdom 20, podría tirarme horas hablando de lo importante que ha sido Hiroshi Tanahashi para el wrestling, de quien es y qué significa para mi. Podría hacerlo durante días y no se sentiría completo, todas las palabras escritas no son lo suficientemente grandes o buenas para hablar del Ace. Podría, si, pero creo que es importante centrarse en lo que ha sido esta lucha, quizás contra su mayor rival (si queréis más detalle sobre dicha rivalidad aquí dejo enlace) en la que es claramente su casa. Se despide del cuadrilátero Hiroshi Tanahashi en una última lucha contra Kazuchika Okada en el legendario Tokyo Dome bajo el paraguas de Wrestle Kingdom.

De manera obvia, Hiroshi Tanahashi decidió que iba a terminar su carrera dejando todo en el ring, vaciando el tanque y sin arrepentirse de que en su último día no hizo X o no pudo hacer Y. Ni su mal estado físico fruto de la edad y de una carrera de castigo constante a este pudo detenerlo, ni una ausencia de rodillas que hacían claramente que incluso hasta correr le fuera tarea ardua impidieron que el “Once In A Century Talent” brillara una noche más. Demostró por qué Hiroshi Tanahashi es de los mejores en esto de la lucha libre, demostró que nunca su arsenal o su físico fueron sus fuertes (aunque eran cosas muy destacadas), lo que de verdad le ha convertido en una leyenda es su espíritu de lucha y su pasión contagiosa por el wrestling. Media hora de ensueño, media hora que hasta el propio Dave Meltzer cataloga como una de las mejores luchas que ha visto en toda su vida, media hora que se pasó volando por su calidad y que a la vez se hizo eterna por el puro deseo de nunca verla acabar. Como se diría en el fútbol, “árbitro no pites el final que se nos va Tanahashi”.

Tristemente, y como diría Medina Azahara, todo tiene su fin, incluidos este combate y la carrera del Ace. Debido a circunstancias obvias todos sabíamos que este combate pasaría al recuerdo colectivo por las circunstancias, lo que no nos imaginábamos quizás era que este vaya a ser recordado por su estúpidamente alta calidad. Sin duda es una masterclass de tantas facetas que hace tan interesante el wrestling: el sentimentalismo, la narrativa, los pequeños momentos y elevar cada acción a lo más alto como si fuera un tesoro. Nos olvidamos de que Tana estaba hecho mierda e incluso ignoramos que el arsenal desplegado fue limitadísimo porque daba igual, porque cada acción y cada momento eran mágicos. Tanahashi brilló como el babyface por excelencia por todos esos rasgos comentados que le hacen único y Okada fue la mejor versión heel de toda su carrera hasta el punto de que hacía muchísimos años que no brillaba de esta forma. Gritábamos cada High Fly Flow como si fuera el último porque posiblemente ese era el caso, odiábamos cada gesto de Okada porque era quien quería acabar con una carrera legendaria, celebrábamos cada cuenta de tres fallida porque la leyenda seguía en el ring aunque solo fueran unos minutos más. Tan espectacular fue que hasta ese pequeño del Rainmaker clásico se celebró porque Okada lo necesitaba para ganar. Tristemente ese regreso también supuso el fin, Tanahashi no pudo resistir un último y devastador Rainmaker, la carrera del Ace llegaba a su fin. Pero no estemos triste, una carrera legendaria llegó a su fin en el mejor escenario posible: ante un Tokyo Dome lleno, frente a su rival más icónico, rodeado de seres queridos, lleno de respeto por fans del deporte alrededor del mundo y con una lucha final para el recuerdo donde vació el tanque para no irse sin remordimientos. Gracias por todo, Hiroshi Tanahashi.


Wrestle Kingdom 20 puede ser visto bajo dos prismas distintos. El primero es el obvio, es el show de retiro de Hiroshi Tanahashi y bajo esa faceta cumple a la perfección gracias al no solo darle la oportunidad de despedirse por todo lo alto sino también por un homenaje posterior sumamente emotivo. Es por lo que quizás mucha gente se ha conectado en vivo al evento y estoy 99’99999% seguro de que es el motivo por el que casi 50.000 personas han asistido el 4 de enero de 2026 al Tokyo Dome japonés. En este punto no es que cumpla, es que destroza métricas, pocos shows están a la altura en cuanto a despedida de una leyenda se refiere. El otro prisma es el que es obvio casi siempre pero en esta situación no lo es, esto es la vigésima edición de Wrestle Kingdom y si no tenemos solo en cuenta el retiro del Ace es difícilmente cuestionable que ha sido una edición floja. Era asumible que la cartelera iba a ser más corta y que ciertas cosas iban a quedarse fuera como pueda ser una defensa del campeonato por parejas IWGP, pero esto no justifica que de una cartelera de siete combates solo tres tuvieran una construcción ciertamente lógica. Más difícil de entender es que luchas como el gauntlet por el campeonato de tercias NEVER o la lucha de la división junior hayan sido tan malas, estúpidamente lejos del nivel mínimo que una lucha celebrada en el Tokyo Dome debe de tener. Resumiendo, Wrestle Kingdom 20 será recordado por ser la épica despedida de una leyenda como Hiroshi Tanahashi y no por ser un una edición de Wrestle Kingdom, porque si este fuera el caso difícil justificar ciertas decisiones fuera de la recta final del show.