Review NJPW Destruction 2026: pausa para el café

Tras un G1 Climax sensacional, King Of Pro Wrestling vuelve a situarse como uno de los puntos más importantes del año en NJPW. Entre Dominion y Wrestle Kingdom, el evento mencionado se encargará no solo de empezar a establecer nuevas historias sino también de determinar quién será el hombre que encabece Wrestle Kingdom 21 como máximo campeón. Mientras llega octubre tenemos otro show antes y hoy vengo a hablar justo de él. Hoy veremos qué tal ha ido Destruction en Kobe, un evento sin muchas cosas llamativas en cuanto a cartelera y que, tristemente, no ha llamado la atención lo suficiente. Al lío.



JEFF COBB VS CALLUM NEWMAN

Tras abandonar NJPW para poner rumbo hacia WWE como indica la tradición (de manera repentina y destrozando los planes creativos de la compañía), Jeff Cobb regresaba de su periplo ciertamente negativo en la popularmente conocida como "The Fed". En su primera noche tras su etapa en Estados Unidos, Cobb decidió cambiar de planes y no regresar a la United Empire de Callum Newman. Como nuevo miembro de Unbound Co tiene este primer combate contra su excompañero, el nuevo líder de la facción que una vez en el pasado fue miembro.

El planteamiento del combate era quizás el más obvio y el más sencillo para los actores de esta lucha: velocidad contra fuerza. La lucha arrancó bajo este pretexto y avanzó en esa dirección aunque quizás de manera fallida. Cobb dominaba sobre Newman debido a su capacidad sobrehumana mientras que Newman intentaba compensar con lo que hacen que sea llamado “King of Pace”. La cosa es que no acabó resultando ser esto al 100% porque, de manera bastante, atípica, quien dominaba a base de fuerza era el babyface y quien tenía que reponerse a base de cambios de ritmo y velocidad era el heel. Esta tesitura daba lugar a algo curioso, el bueno de la historia golpeaba como tocaba por sus características físicas pero el contraparte que subiese el ritmo era un villano, y como villano bajaba el ritmo de la lucha en vez de aumentarlo. Lo bueno de la lucha quedó opacado por este ambiente raro, por una especie de lucha de desiguales que al final era de iguales. ¿Resultado? Trampitas del líder de United Empire Japón para anotarse una victoria no muy limpia contra su excompañero.


NJPW WORLD TELEVISION CHAMPIONSHIP: KONOSUKE TAKESHITA © VS SHUN SKYWALKER

Shun Skywalker definitivamente es un tipo raro. Es un tipo que lucha con el cuerpo entero encuerado de negro, suelta gritos raros mientras avanza la lucha y tiene un estilo raruno de wrestling. Dicho esto, el tipo es extrañamente entretenido, la rareza de todo esto que he contado tiene algo que te atrapa y hace que quieras seguir viendo. ¿Es wrestling de calidad excelsa? Pues no, pero es curioso, es como si ese personaje extraño y perverso de Jake Lee que tan mal funcionó ahora si que lo hiciese por algún extraño motivo. No es solo eso, quizás este elemento encaje con House Of Torture, un espectáculo circense necesita un maestro de ceremonias y cuanto más extraño sea quizás que mejor. El spot final lo representa muy bien, la casa de la tortura aparece para distraer a todos y en el proceso Shun aprovecha la coyuntura para tomar ventaja y sorprender al convertire en campeon televisivo usando su “Skyfall” para lograr la victoria. No me ha parecido una maravilla pero, sin duda alguna, tengo curiosidad de seguir viendo a este luchador tan extraño.


SHINGO TAKAGI VS CLAUDIO CASTAGNOLI

Cuando hablas de un combate de ensueño entre dos portentos físicos cuyo fin es golpear con la mayor fuerza y mala baba posible, es innegable que una de las cosas que se pasan por la cabeza sea poner en un mismo ring a Shingo Takagi y Claudio Castagnoli. New Japan, de manera poco predecible pero muy apetecible, decidió convertir este combate digno de noche 7 de G1 Climax (expresión para nada despectiva) y hacerlo realidad en este Kobe World Hall de la ciudad homónima. El resultado fue el mínimo esperado, piñas en estéreo y dos grandullones zarandeándose entre sí de manera sumamente divertida, lo que mejor entra en el cuerpo un domingo por la mañana. Lo único que quizás me apena es que durase tan poco, que acabase tan pronto, un cuarto de hora se hizo escaso hasta el punto de desear que esta fuera la época de Shingo campeón mundial para que esto se alargase hasta los 25-30 minutos. Combate corto pero intenso y entretenido la verdad, donde el luchador de NJPW venció al de AEW/CMLL con su “Last Of The Dragon”.


IWGP GLOBAL CHAMPIONSHIP: GABE KIDD © VS DRILLA MOLONEY

Gabe Kidd es el mayor traidor de NJPW a día de hoy. Traicionó la confianza de Hiroshi Tanahashi, traicionó a los fans de New Japan y traicionó a sus antiguos compañeros de War Dogs. Quizás el que más rencor le guarde sea Drilla Moloney, quien vio cómo su amigo no solo abandonaba War Dogs para unirse a los Deathriders sino también vio como apuñalaba por la espalda a su amistad convirtiéndose en el invasor desde AEW. En el Kobe World Hall, Drilla intentará no solo cerrar una historia de venganza personal muy intensa sino también buscará demostrar que es alguien importante no solo para el futuro de NJPW sino para el presente de su división individual de los pesos pesados.

Sin duda este combate es una lucha de dos mitades, algo que me apena muchísimo y ahora entenderéis por qué. Los primeros diez minutos de los veinte que formaron este enfrentamiento fueron simplemente lo que pedíamos de esta lucha, un duelo de dos hombres que hablan con los puños y estos dicen que estos dos se odian bastante. Fue una lucha de dos conocidos con una forma bastante parecida de ver el wrestling aunque existe una diferencia notable. Esa diferencia fue uno de los puntos importantes de esta primera mitad, Gabe quería llevar esto a su terreno mientras que Drilla quería seguir las directrices de una lucha básica. Gabe quería llevar la acción al exterior, que la violencia girase en torno a lo que no es el wrestling mientras que Drilla quería que ambos demostrasen con hechos quien era mejor, quería que el campeón global saliera del combate ganando la lucha en el ring. Todo esto fue brutal, cada golpe era brutal, el spot en la mesa fue brutal. La lucha estaba siendo justamente lo que esperábamos: brutalidad generada por rencillas no saldadas donde las manos fueron la mejor de las armas posibles.

La putada es que un combate que estaba siendo sensacional acabó yéndose al garete por cosas sumamente innecesarias. Justo cuando estábamos a punto de ver un “Drilla Killa”, Gabe pateó al árbitro Marty Asami para sacarlo del combate y que empezase el descalabro. Trampas, un final falso que no fue un botch pero sentó como si lo fuera y muchos finales falsos innecesarios. A pesar de los incesantes alientos de los fans de NJPW para intentar dar alas a Drilla Moloney, NJPW decidió ignorar (o postergar) una coronación obvia debido a lo over que está y continuar con Gabe Kidd como campeón. La enésima prueba de todo lo malo del campeón, la enésima prueba de que Kidd es un luchador fantástico con grandes herramientas que un personaje claramente malo empeora todo lo bueno que tiene. Menos mal que, aunque no haya sido Drilla, el bueno de Shota Umino viene a salvarnos de esta tortura, veremos cuando.


IWGP HEAVYWEIGHT CHAMPIONSHIP: YOTA TSUJI © VS HIROOKI GOTO

El pasado mes de agosto tras una final sumamente buena y que ya es parte del recuerdo colectivo de los fans de New Japan, Ryohei Oiwa sorprendió a todos al ganar su primer G1 Climax. Su premio no es solo ganar el torneo más prestigioso del wrestling mundial (como si fuera poco) sino que también se ganó la oportunidad de retar al campeón IWGP peso pesado en el show de King Of Pro Wrestling. Quien sería su rival lo determinará el main event de Destruction, una lucha entre Yota Tsuji e Hirooki Goto por ver quien no solo enfrenta a Oiwa sino por tener la oportunidad de encabezar la cartelera del Tokyo Dome.

Quizás sea uno de los main events que menos me ha apetecido ver en estos últimos meses de New Japan. El problema no es por nombres o por falta de calidad, es por una previsibilidad más que obvia en cuanto a resultado. Quizás ver un combate donde se cual va a ser el ganador porque se cuál es el plan más allá de esta velada mata las ganas de quizás ver muchas cosas. Pero esto es wrestling y muchas veces el resultado es parte importante pero no definitoria, y de que lo demás fuera bueno se encargaron a las mil maravillas. Yota Tsuji quizás ahora mismo tenga una presentación que me gusta menos que otras vistas en el pasado (incluso comparado con el propio Yota de hace un año) pero es innegable que en el ring tiene algo especial y llamativo. Juntar a alguien así con alguien como Hirooki Goto, el veterano siempre confiable que siempre cumple y siempre da luchas emotivas de nivel, es una mezcla que es difícil que salga mal o que falle. Fue un combate intenso donde Goto entró como el underdog a pesar de ser el veterano consagrado y altamente laureado, ocurrió bajo un prisma de ser el viejo que quiere conseguir la gloria una vez más intentando vencer a un consagrado campeón que no le mira desde abajo sino desde arriba con una cierta prepotencia. Goto se encargó de bajar esos humos y, junto a Yota, traer de vuelta el estilo “king’s road” al evento estelar de NJPW tras una final de G1 sumamente diferente a esta norma. 

Quizás ese es el mejor resumen, no fue nada especial ni nada que rompiera la norma establecida pero fue muy bueno dentro de lo ya visto tantas veces. No alcanza unas cuotas altas ni es nada sumamente especial pero es un combate que trabaja tan bien bajo una fórmula que siempre funciona aunque sea algo ya sumamente repetido, más cuando Hirooki Goto es alguien que sabe exprimir muy bien esos finales tensos donde hay que dar todo para ganar. Justamente el final fue eso, Goto golpeando con todo su arsenal y arañando cualquier emoción de los fans en esos pequeños momentos entre golpe y golpe, lo que hizo que el público estallase con cada momento y con ese “Fire Blaster” final que nos trajo ese final tan sumamente obvio y tan sumamente esperado. Un muy buen combate para un escenario sumamente predecible, veremos si Ryohei Oiwa da la sorpresa en King Of Pro Wrestling o Yota Tsuji llega a Wrestle Kingdom 21 como el campeón IWGP.


Destruction in Kobe ha sufrido la maldición de ser la antesala de algo que, a su vez funciona como antesala de un gran evento. No solo no ha habido grandes luchas que hagan que este show celebrado en Kobe llame la atención sino que todos los resultados, salvo quizás el único que ha resultado ser una decisión decepcionante, han sido ciertamente predecibles. Es la pausa para café en esta jornada laboral, mucho curro durante Dominion y el G1 Climax y justo ahora viene King Of Pro Wrestling así que necesitamos un descansito breve. Resumiendo, Destruction ha existido, ha hecho su trabajo de puente entre el G1 Climax y King Of Pro Wrestling y ya, sin florituras, sin destacar pero también sin ser un lastre o un mal show.