¿Qué mejor forma de cerrar un 2025 bastante redondo para los fans de los videojuegos por todo lo que nos han traído? Pues mas jueguitos, y para esto se presta la ya tradicional gala de premios anual de los The Game Awards, una donde veremos que es lo mejor y más galardonado del año, veremos al Doritos como maestro de ceremonias de nuevo y, lo más importante, veremos si se cierra el año con algún bombazo a modo de anuncio. Quizás este año sea algo menos potente por lo previsible de los galardonados, así que veamos si esa previsibilidad se cumple y si de regalo nos dejan algún jueguito tocho anunciado.
Regresa mi tinglado favorito hecho por mi gran amigo Geoff “el Doritos” Keighley, un mote que siempre me encanta usar por mi poco aprecio a su persona pero hoy enterraré el hacha de guerra. Esa introducción más personal tocando temas sensibles como el fallecimiento de su padre ha hecho que quiera no tener mi actitud belicista contra su persona y también que, en verdad, pienso que los The Game Awards es una buena iniciativa (a diferencia del Summer Game Fest por lo que es y por lo que intenta reemplazar) que ha empezado a ser gestionada de bastante mejor manera en sus últimas ediciones. Dicho esto, los TGA volvieron a traernos quizás uno de los puntos por los que la gente quizás se meta a ver más de tres horas de espectáculo, un punto tan importante que solo ello ocupa aproximadamente la mitad del tiempo total: los anuncios de nuevos jueguitos a cierre de año. La cosa es que este año ha sido ciertamente tibio en esta parte gracias a más que clara menor cantidad de bombazos como si se han podido ver en años anteriores, y quizás también influya que esos grandes anuncios sean en su gran mayoría o ampliar información sobre juegos ya conocidos o anunciar títulos que no veamos hasta dentro de tres años como mínimo. Pero, lo que creo que de verdad hace que nos vayamos con mal sabor de boca es que la traca final sea el enésimo hero shooter clónico ya mil veces visto llamado Highguard. El anuncio de un sucesor espiritual de los Knights of the Old Republic a cargo del mismo director (que ganas le tengo a esto), la presentación del nuevo Divinity, el regreso de Leon para Resident Evil: Requiem, las grandes novedades de la saga Tomb Raider o el “soy un Like a Dragon pero no me llamo Like a Dragon” titulado Gang of the Dragon, entre otras muchas cosas, son buenas novedades pero claramente falta un par de grandes bombazos para recordar con más cariño esta edición. Aunque, en verdad, yo no me quedo con que he vuelto a ver un sketch de Battlefield Friends, que un juego random ha utilizado “Forty Six & 2” de Tool y que ahora Lenny Kravitz es un malo de James Bond (esto es porque me ha hecho mucha gracia el dato)
Dejemos estos temas de lado y vayamos a lo importante dentro de cualquier gala de premios: los premios. Quizás esta es la parte más “olvidada” porque era la más predecible, todos sabíamos que Expedition 33 iba a arrasar, pasando de ser el juego con más nominaciones en la historia de The Game Awards (13 nominaciones en 10 categorías) a ser directamente el que más premios ha cosechado en una sola noche (la friolera de 9). Mejor RPG, mejor indie debutante, mejor indie, mejor actuación, mejor banda sonora, mejor dirección artística, mejor narrativa, mejor dirección y, de manera obvia, mejor juego en este 2025. Salvo la categoría de diseño de audio, premio que se llevó Battlefield 6, los de Sandfall Interactive arrasaron con todo y todos (incluso teniendo en cuenta que mucha gente discute todavía si de verdad es un juego independiente) para confirmar que no solo ha sido lo mejorcito de este año de manera indiscutible sino que, quizás, es una de las mejores obras que ha dado esta industria en los últimos años por no decir década o siglo. Es imposible negar que quizás tenga unos fans muy vocales y que esto haya afectado a unos premios de carácter claramente popular por su sistema de voto, aunque también es imposible negar que este estudio francés ha creado magia como si de atrapar un rayo en una botella se tratase. Fuera de este gran foco poquita cosa vimos, Battlefield 6 se llevó el mencionado premio al diseño de audio, South of Midnight el “Games for Impact”, No Man’s Sky vuelve a ser de manera muy meritoria el mejor juego en curso tras ganarlo en 2020 (impresionante este dato), Baldur’s Gate III se lleva el premio al soporte comunitario, UmaMusume el de mejor juego para móviles, The Midnight Walk el mejor juego de VR, el mejor juego de acción para Hades II, el de acción/aventura para Silksong, City of the Wolves se corona como mejor juego de peleas, Bananza como el mejor juego familiar, The Ivalice Chronichles el mejor juego sim, Mario Kart World el mejor juego de deportes y/o carreras, ARC Raiders se corona mejor multijugador, The Dark Ages se lleva recompensa por su labor innovativa en accesibilidad y, de manera obvia, GTA6 es el juego más esperado.
A pesar de que a Geoff le han dado cera en su ya típica encuesta de valoración de los The Game Awards, yo no me voy con la sensación de que este haya sido un mal show. Si, es verdad, los premios otra vez pasan a un plano casi secundario viendo como o se anuncian ganadores en el preshow o muchos galardones se dan a la carrera, pero es obvio que mucha gente se conecta no solo por saber cuales son los grandes ganadores del año sino también porque sabes que vas a visualizar una buena batería de anuncios sobre videojuegos, tanto de cosas que quizás esperes con un ansia brutal como de otras que no pero que te llamen la atención precisamente en este punto. Más a su favor, parece que Geoff está encontrando esa balanza entre premios, espectáculo y anuncios aunque sigo creyendo que, aunque se encuentre lejos del bochornoso año de los discursos megarrápidos por obligación, quizás un poquito más de tiempo para los ganadores estaría mejor. Resumiendo, no es una mala edición pero sí que le ha afectado muchísimo el que no hubiera un gran bombazo a modo de novedad y que los galardones fueran estúpidamente predecibles por méritos propios puros y duros, quizás 2026 sea mejor aunque habrá que ver si GTA6 repite lo visto con Expedition 33

