Review AEW Revolution 2026: un PPV dulce dentro de una planificación agridulce

El 2026 de AEW es un claro panorama de luces y sombras: unas cosas como la escena del campeonato mundial masculino brillan como nunca mientras que otras como los títulos secundarios o la división femenina no parecen pasar por un momento tan dulce. Revolution se encuentra en medio de esta casuística, una cartelera que pinta muy bien pero que contiene un par de combates algo menos apetecibles por cómo se han desarrollado. Aunque si que es verdad que a AEW se le da muy bien una cosa, siendo esta sobrepasar las expectativas para construir un show de mucha calidad, veamos si este es el caso de AEW Revolution 2026.


AEW NATIONAL CHAMPIONSHIP BATTLE ROYALE

En teoría no debería de comentar esta lucha al ser del preshow pero, una vez más, Tony Khan apostó por ese concepto de que el evento principal bebiera del preshow permitiendo que uno de sus combates finalizará en el propio PPV. Esto era ciertamente predecible, y por “esto” me refiero tanto a la casuística comentada como al resultado per se. El resultado fue darle una victoria a Jack Perry en su Los Ángeles natal en frente de toda su familia y los fans de su ciudad, la culminación feliz a semanas de historia. Una estipulación siempre divertida con una resolución predecible pero no quita que fuera un mal momento, uno aburrido quizás por no pillarnos por sorpresa pero eso, como he dicho, no significa que sea malo.


AEW WORLD TAG TEAM CHAMPIONSHIP: FTR © VS THE YOUNG BUCKS

Por quinta vez en la historia, los que son considerados los dos mejores equipos de la historia se veían las caras con el campeonato de parejas de AEW en juego. Una rivalidad que en esta quinta entrega quizás tenga algo más de peso, ya no solo por lo que supone este enfrentamiento sino por el peso más personal que tiene. Los hermanos Jackson buscan no solo adelantarse en la rivalidad y conseguir esta presea por cuarta vez, también buscan vengar a su familia tras un ataque brutal sobre su padre y su hermano. Unos con la familia al completo en el ringside, otros portando los colores de los Boston Celtics buscando claramente los abucheos del anteriormente conocido como Staples Center, ambos en busca de reinar en la división.

Es difícil conseguir que una quinta entrega se sienta fresca y sin duda FTR y los Young Bucks lo han conseguido. Con los campeones teniendo ahora el rol de villanos y con lo comentado en el párrafo anterior, ambos equipos construyeron un combate donde ambos brillaron en sus fortalezas. FTR consiguió reducir el ritmo de un combate que empezó de manera vertiginosa, aprovechando esa calma para atacar violentamente a un Nick Jackson ensangrentado mientras Matt se encontraba en fuera de juego. Una paliza violenta y ciertamente sentimental, un underdog en Nick que buscaba sacar fuerzas de flaqueza para revertir la triste y dura imagen que su familia al completo estaba viendo desde primera fila. Gracias a esto el comeback de los babyfaces brilló más que nunca cuando por fin ambos hermanos pudieron coincidir en el ring. A partir de ahí, esos spots que tanto amamos de los Bucks gustaron más que nunca, y cuando estos fueron cortados de raíz por FTR la tristeza nos invadió de la mayor forma imaginable.

Con la lona manchada de sangre y el público en un estado de euforia espectacular, parecía que el final se acercaba. Los finales falsos eran de infarto, las constantes cuentas fallidas de ambos tuvieron al público en pie pero, tristemente, todo tiene que acabar. Es triste por partida doble, porque acaba y porque la hazaña del héroe local vista con el campeonato nacional no se repitió. FTR tuvo que sacarse un super Shatter Machine de la manga para poder retener los títulos de parejas, para poder sobrevivir que no ganar porque eso es lo que Dax y Cash hicieron, sobrevivir porque de eso acabó tratando el combate. Aunque no nos podemos ir así, ¿no? Esa tristeza desapareció porque FTR vio que regresaba su mayor pesadilla en Adam Copeland y Christian Cage, los que son claramente los próximos aspirantes y pinta a que será en su Canadá natal. De momento quedémonos ya no con el panorama futuro sino por lo que acaba de ocurrir, y lo que acaba de ocurrir es un combatazo.


"TIMELESS" TONI STORM VS MARINA SHAFIR

“¿Cuándo acabará?” es quizás la pregunta que más me he hecho con esta rivalidad. Alargada de manera antinatural con múltiples estipulaciones y compañeros, parecía que la rivalidad entre Tony Storm y Marina Shafir terminaría de una vez por todas en este Staples Center. La aparente culminación no fue mala, un sprint de menos de diez minutos con bastante sentido argumentalmente, con una Shafir que usó su pierna para castigar brutalmente a Storm y que un fallo de cálculo convirtió su mayor arma en su mayor debilidad. Esto en la teoría pinta bien, el problema es que lo demás pues no cumplió. De lucha definitiva tuvo poco ya que Toni se robó la victoria con un siempre funcional “Small Package” que hace que se tengan que volver a ver las caras en un Dynamite futuro (no es teoría mía porque es 100% oficial). Y a mayores tuvo un debut que me hizo decir “para que”. ¿Para qué tiene que salir Ronda Rousey ahora a encararse con Toni Storm? ¿Qué necesidad hay de firmar a alguien que es pasado en esto del wrestling y que tantas declaraciones controversiales ha hecho? Yo que sé, solo sé que lo mínimamente agradable de este encuentro se ha ido al garete por decisiones ciertamente cuestionables.


AEW CONTINENTAL CHAMPIONSHIP: JON MOXLEY © VS KONOSUKE TAKESHITA

Inmediatamente después de que la integrante femenina de Deathriders perdiera, era turno de que el líder de la facción intentase conseguir una victoria de mucho mérito en esta edición de Revolution. Una victoria que busca seguir el mantra que le hizo ganar tanto el Continental Classic como el campeonato continental que dicho torneo tiene de premio: dejarlo todo en el ring y ganar a los mejores o perder en el intento. Por lo que acabamos de leer quizás un empate por limite de tiempo no es algo que agrade al campeón, tampoco al aspirante que no pudo ni derrotarle ni tampoco perecer ante él, por eso la existencia de esta revancha. Sin limite de tiempo para impedir esta casuística previamente vista, Jon Moxley buscará seguir reinando con la corona continental mientras que Konosuke Takeshita buscará salir de un bache que le tiene tanto como el tercero en discordia dentro de la cima de la familia Don Callis.

De manera bastante obvia, lo visto en Los Ángeles es un pasito adelante respecto a lo visto en Australia hace semanas. No necesita ser algo nuevo o distinto como vimos en anteriores rivalidades de la cartelera, sino dar un plus a algo que funcionó pero que se sintió que le faltaba algo. ¿Vimos ese “algo” en esta segunda entrega? Si, lo vimos, por ejemplo un final, aunque no fue un “algo” lo suficientemente intenso como para replicar la calidad de, por ejemplo, el opener de esta velada. Mox volvió a demostrar ser un luchador ciertamente brillante en lo que el contexto deportivo del wrestling se refiere. Esto va de ganar y para ganar hay que ser pragmático, pocas florituras mientras buscas donde destacas a la vez que explotas las debilidades del rival. Esto hizo Mox, golpear fuerte y buscar un limbwork tanto predecible en esa pierna derecha de Takeshita como atacar brillantemente el magullado ojo del nipón hasta hacerle sangrar. Takeshita, por su parte, sacó su increíble pegada para remontar en un plano-secuencia brutalmente bonito donde una sola cámara captó de manera continuada y sin cortes la acción (porfa AEW haced esto más porque es sensacional). A pesar de una recta final infartante por la cantidad de intercambios de dominio y falsos finales, Konosuke Takeshita no consiguió sobrevivir. Consiguió sobrevivir al daño en la pierna, a la sangre en el ojo, a un Paradigm Shift, a otro Paradigm Shift desde la tercera cuerda pero no pudo a la suma de todo lo anterior que culminó con un brutal mataleón del que solo pudo escapar cayendo noqueado y derrotado. Un combate genial al que quizás le faltó algo más de ritmo o chicha en la primera mitad pero que supo cerrar con una segunda mitad sensacional.

Pero eh, que esto no es todo, porque como si fuera Son Goku regresando de su recuperación en la cámara donde le metieron en la saga de Freezer, Will Ospreay regresaba a la acción sacando la basura que le mandó a este hiato al más puro estilo Ospreay. ¿Qué regresa de una lesión cervical grave? Se la pela, ahí va el cuello de nuevo a punto de partirse en un flip brutal al exterior, es un superhumano, es un oligofrénico, es un tarado, es el mejor.


AEW WOMEN'S WORLD TAG TEAM CHAMPIONSHIP: BABES OF WRATH © VS DIVINE DOMINION

A veces en el wrestling hay que ser práctico antes que vistoso. En el apartado creativo también esto es importante, a veces hay que tomar decisiones prácticas en vez de vistosas. No se cual era la decisión vistosa en esta lucha por los campeonatos por parejas femeninos pero sin duda la práctica era un cambio titular. Las circunstancias hicieron que los planes cambiaran pero quizás gracias a eso hayamos tenido un pequeño accidente feliz (sin desearle ningún mal a Penelope Ford ni celebrar su lesión). Ese accidente es que pasemos de una pareja atípica a que dos mujeronas igual de grandes que de malas bestias sean ahora las campeonas. Un equipo de gigantas violentas funciona y quizás la pareja improvisada de Lena Kross y Megan Bayne sea de lo mejor que le ha pasado a la división femenina. Porque la dupla funciona y porque se necesitaba agitar la coctelera, que Divine Dominion se lleve el título es sin duda la decisión práctica. ¿Esto implica que fuera una buena lucha? Pues la verdad que no. Cortita y al pie, paliza monumental de las aspirantes a las campeonas, no un squash pero sí que una tunda que venció bastante la balanza. Pero eh, había que hacerlo, decisión correcta.


 SWERVE STRICKLAND VS BRODY KING

¿Quién es el hombre más peligroso de AEW? Esta pregunta es quizás la que más ha perseguido estos últimos meses a Swerve Strickland. Incapaz de sobreponerse a las derrotas contra Hangman Page y Bryan Danielson, también incapaz de conseguir victorias de alto calibre, sus planes han cambiado para recuperar quizás esa mentalidad asesina que le llevó a la cima en el pasado. La cosa es que en este camino de regreso no es el número uno claramente, encontrándose con rivales de todo tipo en el camino. Quien quizás haya hecho más daño sea Kenny Omega, quien negó esa capacidad asesina de Swerve diciéndole una frase que resonaría en su cabeza durante semanas: “no eres el hombre más peligroso de AEW, lo es Brody King”. Después de sacar de la circulación al Cleaner busca eliminar ese pensamiento de la mente de muchos, incluida la propia suya.

Combate corto, intenso y con muchísima pegada que encaja perfectamente con la historia que se busca contar. Nada más empezar ya Swerve buscaba acabar con su oponente de formas poco tradicionales debido a la fortaleza de su rival y a las ganas de demostrar que sigue siendo un asesino dentro del ring. No le salió muy bien la jugada por la mala bestia que tenía delante suya, pasando de buscar la agresividad que sí que estaba brindando Brody a atacar cobardemente con lo que le rodea. Si no era el esquinero desprotegido era un Vertebreaker en el suelo desprotegido. Esa falsa agresividad se transformaba en miedo y triquiñuelas cuando veía que ni el intento de partirle las cervicales funcionaba, pasaba de agresividad a los múltiples House Call que sirvieron por cantidad y no por calidad. Tal es la cobardía que, incluso en la victoria, le faltaba esa sensación de superioridad que el combate no le dio pero ahí estaba Kenny Omega para impedirlo. Un combate quizás poco brillante en el ring pero muy bueno en la narrativa, cumpliendo espectacular la función de capítulo intermedio en la historia entre Swerve y Omega además de seguir mostrando a los fans que Brody King sigue siendo un talento top.


AEW WOMEN'S WORLD CHAMPIONSHIP: THEKLA © VS KRIS STATLANDER

La última lucha femenina de la velada será, de manera ciertamente lógica, por el campeonato mundial. La tercera y última entrega de la corta pero intensa rivalidad entre la araña tóxica y la excampeona. Thekla buscaba consolidar esa victoria vista en un gran “strap match” venciendo no una vez sino dos en la misma noche a Kris Statlander. Quizás este sea el punto que menos me gusta de este combate porque, quizás, no soy muy fan de los combates al mejor de tres caídas. Pierde la chicha de un combate normal y no tiene la cosita de anotar puntos que quizás te de el límite de tiempo de un “Iron Man”. En este combate fue el caso, las dos victorias antes de la tercera y definitiva no aportaron nada, pudiendo ser el pin ayudado de las cuerdas de Thekla una decisión reversible del árbitro y el Sunday Night Fever de Statlander un final falso Todo esto hubiera sentado mejor a la lucha, más viendo el final donde Thekla necesitó de sus aliadas y de una distracción para ganar. La estructura era buena, los momentos como pueda ser el de la campeona robando el cinturón al árbitro para golpear a su oponente y la secuencia final eran ideas correctísimas pero, al final, el contexto fue pobre. En resumen, un combate al mejor de tres caídas que no necesitaba tener estas tres caídas mencionadas.


AEW WORLD TRIOS CHAMPIONSHIP: THE DON CALLIS FAMILY © VS MÍSTICO & JETSPEED

Los campeonatos de tríos de AEW son una cosa de absoluta coña, más en este 2026. The Opps como campeones perdiendo los títulos ante Jet Set Rodeo porque Powerhouse Hobbs se marchaba a WWE, estos perdiendo los títulos porque Hangman Page estaba en un feudo por el título mundial y ahora la posibilidad de que la familia Don Callis pierda los campeonatos tras apenas once días ante Místico y, otra vez, Jet Speed. Ningún tipo de sentido pero oye, en esta absurdez hay seis tipos increíblemente talentosos que es imposible que den un mal encuentro.

Me vale mierda que esto sea por el título de tríos, como si es por vales de descuento para el McDonalds, si está Místico de por medio para mi esto es lo más importante de la vida misma. El carisma metro estaba ya por las nubes con el enmascarado pero este reventó aún más cuando tanto Jet como Speedball lucharon enmascarados homenajeando al mejor luchador de 2025 según el WON. El carismómetro estaba por las nubes pero quizás la lucha no estuviera a esa altura viendo cómo este título ha tenido auténticos tres contra tres para el recuerdo. Tuvo secuencias chulas si, pero no alejándose mucho del prototípico “malos malosos siendo muy malotes frente a los buenos de la peli”. La cosa es que Mistico mola una absoluta barbaridad, y si quiere tirarse todo el combate chuleándose a base de piruetas pues que lo haga. Lo que sí que moló fue el final, un UFO Splash espectacular de Kevin Knight sobre Mark Davies que sobrevoló por encima de La Mística que estaba recibiendo Fletcher. Lo dicho, combate normalito que nos brinda el absoluto notición de que la leyenda viva tiene contrato dual AEW/CMLL, lo que más celebramos de esta lucha sin duda.


ANDRADE EL ÍDOLO VS BANDIDO

Cuántas veces habré dicho en estos posts hablando de lucha libre que este deporte es estúpidamente sencillo. El tener historias logradas que se desarrollan alrededor de la lucha o incluso en esta vía detalles inteligentes mola, pero es que a veces lo único que se necesita para construir un gran combate es coger dos nombres que juntos te hacen decir “jeje mola” y arrojarlos en la cartelera. ¿Para qué más? Pues este es el razonamiento tras este Andrade contra Bandido, y que coj*nes, para qué complicarse la vida si esto funciona.

Al igual que con las historias vistas en la programación semanal a veces no hace falta romperse los sesos, en estar reviews quizás siga la misma lógica. Hay veces que no se necesita que os venga aquí a contar los entresijos ni explicar el por qué de esto y el motivo de lo otro. A veces se necesita decir solamente algo como “j*der, esto mola, debéis echarle un ojo” y hoy os digo simplemente que j*der, esto mola, debéis echarle un ojo. Es lo que tiene quizás tener a los tíos más en su salsa de toda la compañía enfrentándose en un duelo de alto ritmo y muchas florituras que siempre mola tener en una cartelera. Bandido mola una barbaridad e incluso con un pulgar roto está en el mejor momento de su carrera, pero es que Andrade… mamita Andrade. Todo le sale bien, y esto ocurre porque está en el mejor estado tanto físico como mental de su carrera. No solo físicamente es un animal, es que la mente la tiene al 100% en esto, haciendo que no solo luzca tener un hambre de éxito brutal sino que sea sumamente brillante en todo lo que hace. La chorrada de la sección de baddies o el tener la suficiente inteligencia como para convertir un malfuncionamiento de los pantalones de Bandido otra oportunidad para chulearse. Quizás la única pega que ha tenido la lucha es que las situaciones de pausa fueron más lentas de lo esperado o que en algunos momentos quizás fallaron en la ejecución pero es que lo demás… mamita. La victoria se la tiene que llevar solo uno, y el afortunado fue un Ídolo que está de dulce gracias a su DM. Deseando volver a ver esto más pronto que tarde.


THE CONGLOMERATION VS THE DOGS

Si con el combate entre Toni Storm y Marina Shafir me preguntaba “¿cuándo acabará?”, en este caso me pregunto “¿por qué no acaba?”. Quizás sea porque Gabe Kidd no me gusta nada en AEW o porque quizás lleva una eternidad y media en una rivalidad contra Darby Allin, no lo se, solo se que ando ya un poco frito. También de este capítulo visto en Revolution, del que tenía esperanzas pero que se acabaron diluyendo. Tenía ganas de ver cómo trabajaban los antiguos War Dogs y de ver a David Finlay brillar en AEW pero, a pesar de haber muy buenos momentos en la lucha, al final vimos lo mismo de siempre: Gabe fallando en dar caza a Darby y Connors comiéndose un pin innecesario porque la victoria de la conglomeración era ciertamente innecesaria. No solo eso, sino que parece ser que en la compañía de Tony Khan el protagonista de este trío es el británico, decisión ciertamente incomprensible viendo lo brillante que han sido los últimos dos años de Finlay. Dicho esto, espero que The Dogs recupere la forma, que la historia de Darby y Gabe acabe y que, sobre todo, le den a David Finlay la oportunidad de brillar que tanto se merece.


AEW WORLD CHAMPIONSHIP: MJF © VS "HANGMAN" ADAM PAGE

El reinado de Maxwell Jacob Friedman es un absoluto campo de minas. A lo largo de 2026, MJF ha visto como tiene que defender su querido “Triple B” ante luchadores de gran talla mientras que otros amenazan con ser los siguientes. Bandido, Brody King, Swerve Strickland, Kenny Omega y Andrade son algunos de los nombres en la lista de gente que ha intentado o intentará destronar al campeón, aunque nos falta todavía uno: ‘Hangman’ Adam Page. El cowboy quiere seguir con su venganza, una que primero tuvo que pasar a través de Samoa Joe y que ahora tiene a MJF como objetivo por poseer la corona que le fue arrebatada. Tal es la obsesión que apostará todo para conseguirla, no solo volviendo a entrar en el infierno llamado hogar que es el “Texas Deathmatch” sino firmando vía pacto de caballeros la denominada cláusula Cody Rhodes: si pierde no volverá a luchar por el campeonato mundial. ¿Será el 3-0 en el marcador para Hanger? ¿Conseguirá MJF resarcirse de dos duras derrotas ante Page sufridas en 2025? Veremos.

‘Hangman’ se presentó a la velada de la misma forma que otras veces se ha presentado a la guerra recuperando el tono rojo sangriento para dar tono al encuentro, mientras que MJF se engalanó cual cowboy también portando unas mallas al más puro estilo Terry Funk. A partir de este punto no sabía qué esperar, Max no es un extraño en esto de las luchas violentas y Hanger está jugando en su terreno, así que… ¿sería esto un repertorio de los hits de Page? ¿que aportará Maxwell a la lucha? Quizás era por el desconcierto que las expectativas eran inexistentes que no bajan pero sin duda me pilló por sorpresa. Tres cuartos de hora de pura violencia, de Hangman en su salsa y de un sangriento MJF que tuvo que abandonar la cobardía y el miedo para ponerse en las botas de un Terry Funk al que mostró sus respetos portando sus colores. Esto causó una mezcla de viejos hits con cosas nuevas que me maravilló a la vez que me asqueó. Trozos de cristales en el ring coincidían con cosas vistas como el alambre de espino o la famosa aguja, un clásico que regresó de una manera más visceral para superar lo aparentemente insuperable. El silencio sepulcral roto de vez en cuando no era fruto del cansancio o del aburrimiento, era de la angustia por ver este tipo de violencia al igual que ocurrió con el combate contra Swerve Strickland.

Tres cuartos de hora de sangre, de contusiones, de cortes en la cara por culpa del alambre o de púas de madera, de laceraciones en la espalda por cosas como cristales o tubos de luz fluorescente. Tres cuartos de hora que culminaron con un “dog collar match” improvisado porque si Hanger había rememorado momentos junto a Swerve o Mox ahora le tocaba a Max rememorar ese icónico combate contra CM Punk. La cosa es que, como fue durante todo el combate, al final la justicia poética acabó culminando la lucha. Esa justicia poética de que Hanger usara la correa metálica o que MJF usara la jeringa acabó también siendo la acción definitiva de la lucha. MJF consiguió doblegar al vaquero usando la mayor arma de este, la cadena, asfixiando a Page como él consiguió asfixiar a otros tantos, una acción igualita a la de All In 2025. En una secuencia final de cine donde el camarógrafo capturó todo con la lente manchada de sangre, ‘Hangman’ Adam Page sucumbio, MJF seguirá gobernando un día más tras superar el combate más sanguinario de su carrera y, quizás, uno de los mejores cierres a un PPV de la compañía.


Revolution es la certificación de que los aciertos de AEW son sin duda enormes. El regreso a la escena titular de Maxwell Jacob Friedman es un acierto mayúsculo, sacudiendo el panorama de una forma sumamente necesaria para el título mundial. Una victoria que causa una derrota, la de un ‘Hangman’ Adam Page que para nada creo que va a afectar esa cláusula cero vinculante basada en la buena fe, una cláusula que volverá a poner en esa faceta de pelea por llegar a la cima, una pelea que siempre es más resultona para Hanger que el estar en la cima per se. Esto funciona al igual que Jon Moxley como campeón continental o quizás darle otro reinado por parejas a FTR pero esto no implica que otros puntos no estén siendo descuidados. La escena femenina vuelve a tener problemas de calidad/cantidad, los campeonatos secundarios son ahora algo tan insignificante que dos de los cinco existentes se han defendido en el show principal (y una de esas defensas tiene trampa) y otros como el de tercias dan tumbos sin sentido de campeón en campeón. Por la gran planificación de una parcela tenemos la falta de ésta en las demás, una balanza que se equilibra visto lo visto y, aun con esas, Revolution 2026 ha sido uno de los mejores shows que ha podido montar AEW. ¿El motivo? Los puntos positivos son estúpidamente buenos mientras que los negativos se mantienen a flote como mínimo. Resuelve la papeleta pero miedo me da la planificación en estos meses de cara a All In. Veremos.