Review AEW/NJPW/CMLL/STARDOM Forbidden Door 2026: un gran show pero también publicidad falsa

Más empresas disponibles, más luchadores al alcance, más combates de ensueño posibles… y aún así Forbidden Door 2026 se siente una de las ediciones menos plurales de su historia. En el papel el evento pinta a ser de mucho nivel pero, viendo los combates, no parece dar esa sensación de “puerta prohibida”. Hoy hablaré de la última edición del show conjunto de AEW y NJPW a las que se les suma CMLL y STARDOM en esta edición. Así que, al lío.


THE SKY TEAM VS THE YOUNG BUCKS VS UNBOUND CO.

Para arrancar y, para empezar a abrir la puerta prohibida, tres de las cuatro compañías participantes de este show ponían a disposición miembros de su roster. Un servicio de todas ellas para crear un opener que en la teoría pintaba a lo que debe de ser un combate de este estilo y que, en la práctica, ha resultado ser exactamente esto. Acción sin tregua y sumamente vistosa entre seis luchadores que si no destacan como equipo lo hacen de manera individual. Los hermanos Jackson aportaron su siempre colorido estilo de lucha por parejas que conjunta tan bien con la habilidad saltimbanqui de Mascara Dorada, con el carisma de Místico o con la pegada y el dinamismo de Shingo Takagi. Incluso Titan, el eslabón débil de la lucha en mi opinión, encontró momentos para brillar en una lucha donde la acción de todos con todos destacaba incluso en las acciones de pareja que su atípico pero para nada flojo tándem con Shingo realizaron. Pusieras a quien pusieras en el ring había chicha, había diversión y lo que no había era quizás un poco de tregua en la acción para tomar un poquito de aire. Es la ejemplificación perfecta de “arrojar a un mismo sitio muchas cosas que deberían de molar y que juntes molen aún más”. Resumiendo, acción sin tregua por equipos que culminó con la victoria de los Young Bucks vía “Meltzer Driver” sobre el anteriormente mencionado eslabón débil. Muy buena y divertida forma de empezar esta edición de Forbidden Door.


KENNY OMEGA VS ZACK SABRE Jr.

Seguía la velada y en este segundo combate tenemos otra lucha que atraviesa dicha puerta prohibida. Un desafío ciertamente aleatorio entre dos luchadores que buscan cosas distintas: si Kenny Omega quiere victorias de calibre para volver a retar por el título mundial, Zack Sabre Jr. lo que busca es demostrar que sigue siendo top con  vengarse de una derrota en el G1 Climax 28 ya lejana en el tiempo. Quizás ese cruce de expectativas y realidad sea muy parecido al de la lucha anterior aunque con la diferencia de que aquí sí que había una diferencia en cuanto a la sorpresa. No era tema de ganador sino teme de cómo se desarrollaría el encuentro. Según pasaban los minutos vimos que la decisión respecto a este tema quedaba más clara y, más importante, se tornaba como la correcta. Si uno de los luchadores es un veterano que ha tenido que echar el freno y otro es uno de los mejores luchadores técnicos de la historia quizás no sea tan mala idea tener un combate algo más lento y metódico. Tras un comienzo algo caótico empezó el festival de ZSJ atacando el brazo izquierdo de Omega y recurriendo también a castigar la ya castigada zona abdominal de su oponente si la situación lo requería. Ese dominio se desvanecía cuando el británico desistiera de continuar su plan y entraba en el juego de la pegada, y entrar en este juego con quizás uno de los luchadores con mejor pegada en el wrestling moderno quizás no es tan buena idea por mucho que tenga el una de bastante nivel. 

Un combate que poco a poco fue un cruce de estilos, de momentos, de acciones. Kenny buscaba constantemente conseguir conectar todo lo que conforma su arsenal, Zack buscaba hacer daño para conseguir la victoria con un siempre impecable limbwork a la par que también buscaba lucirse y chulearse para demostrar que era el mejor de los dos. Quizás esa fuera la perdición del excampeón peso pesado IWGP, el darle espacio y oportunidades para golpear. ¿Fueron mínimas? Si, y aun por muy mínimas que sean un “V-Trigger” de la nada es siempre devastador. A base de puro insistir en su arsenal, y a pesar de que Zack Sabre Jr. rascaba oportunidades de ganar de donde fuera que muy cerca le dejaron, un “Kamigoye” y un “One Winged Angel” le otorgaron la victoria al “Best Bout Machine”. Un combate casi perfecto, y digo casi porque le faltó algo. Ese algo es que Kenny Omega no es el que era, le falta pegada, le falta ritmo, le falta ese punto extra que tenía en el pasado, ese que hacía que volara en el ring y que sus ataques se sintieran como si quisiera matar a su rival. Le falta eso por motivos obvios y claramente entendibles y, aun con esas, sigue siendo alguien especial capaz de crear algo especial. ¿Quizás se está reservando de cara a algo más grande como ha hecho en el pasado? Puede ser, pero de momento solo nos podemos quedar con el Kenny Omega actual y no con especulaciones.


AEW CONTINENTAL CHAMPIONSHIP: JON MOXLEY © VS BANDIDO

Con un par de combates semanales y un desafío entre bastidores se puede construir una lucha titular, y como encima el campeón es el adalid de pelear por el amor a pelear pues no hace falta complicarse la vida. En una esquina nos encontramos a Jon Moxley y en el otro encontramos a un Bandido que busca sumar a su título mundial de ROH su primer campeonato individual en AEW. Dicho esto, y ya entrando en materia, creo firmemente que este es el mejor combate de Jon Moxley en quizás un buen tiempo y quizás el motivo sea bastante sencillo: ha tenido que lidiar y adaptarse a un panorama con el que no ha tenido la oportunidad de lidiar. Bandido ha llevado a la puerta de Mox un tipo de enfrentamiento del que quizás no hemos visto antes, no un duelo físico o una lucha violenta sino un “heel vs underdog” con muchos tintes de lucha libre mexicana y muchísimo más momentos con el público que de normal. Mox ha tenido que ser un villano más clásico en esta noche, jugando más con el público y cediendo mucho más a su rival para que él pudiera brillar. Dejar de lado la temática de combate real para volver a las raíces es sin duda un acierto, más si eres un enmascarado mexicano luchando en una ciudad como San José. Gracias a esta dinámica tan clásica, a lo buen villano que es Mox, a lo buen héroe que es Bandido, a los spots, al público e incluso a la máscara rota y ensangrentada del campeón mundial de ROH hicieron que este fuera un combate excelso. Una pena que Bandido al final sucumbiera ante el campeón continental pero, aun con esas, combatazo de ambos. Este reinado continental de Mox está dando para mucho la verdad.


IWGP GLOBAL CHAMPIONSHIP: SHOTA UMINO © VS PAC

El pasado 14 de junio saltaba la sorpresa en el Osaka-jo Hall y Shota Umino conquistaba el título global de manos de Andrade El Ídolo (aquí mi review del show). No solo Shota protagonizaba un cambio titular sorpresivo sino que en medio de la celebración Gabe Kidd ponía una diana en su espalda. Pensábamos que en este show sería Gabe quien retara al nuevo campeón pero, debido a problemas de visado, han tenido que encontrar en PAC un oponente para que NJPW defienda uno de sus títulos en este evento crossover. La primera defensa de Umino será un compañero de Kidd (está en Deathriders a la vez que en The Dogs y no tiene ningún sentido pero yo que sé), veremos si Gabe se encuentra con PAC o con el nipón cuando busque retar por el campeonato.

Por mucho que esto sea Forbidden Door y por mucho que este sea el título que represente a NJPW en el evento, esta lucha no es más que un cierto trámite o quizás un plan B por no poder realizar el plan original. Shota Umino viajaba a San José para sumar una defensa exitosa en un reinado que quizás acaba pronto y, en el proceso, rascar un combate interesante. Aunque el público estuviera algo callado y aunque el resultado fuera predecible, PAC y Umino tuvieron una buena lucha en donde el Shooter mostró sus habilidades de buena manera al público de AEW. Por haber también hubo una buenísima “F*ck You & Die Powerbomb” del ring a una mesa en el exterior, aunque lo que no hubo fue un nuevo campeón global IWGP. Un combate muy entretenido y un trabajo muy sólido de un Shota Umino que en nada no sólo encara el G1 Climax sino que tendrá que verse las caras con otro campeón global y otro “deathrider”.


AEW WOMEN'S WORLD CHAMPIONSHIP: THEKLA © VS STARLIGHT KID

El pasado de Thekla tiene quizás un componente que mucha gente desearía realizar en su vida. En el pasado, la araña tóxica era el mismo tormento en STARDOM pero con un pasito extra. No solo se jactaba de acabar con la competencia de manera feroz sino que quería algo más, quería toda STARDOM al completo por lo que su último gran objetivo fue el propio Taro Okada. Harto de los abusos, el mandamás decidió cortar por lo sano y despedir a la austriaca. Un punto y aparte que no supuso un punto y final ya que, aprovechando la temporada, Thekla hizo una visitilla a su viejo amigo. No todo fue de su provecho ya que, a pesar del regreso triunfante, Starlight Kid saltó en defensa de su jefe y de su empresa. Una verdadera historia de la puerta prohibida donde una luchadora busca un título y defender su casa mientras que la otra solo quiere seguir faltando a quienes le faltaron en el pasado.

El combate fue quizás la parte menos interesante de toda esta parafernalia, no por ser un mal combate sino porque la historia de una baddie atemorizando a su antiguo jefe es graciosa y entretenida de narices. Aun con sus peros, como cuando a Thekla le dio por no vender el que fue en teoría un tremendo daño hecho a su pierna, fue un combate de golpes fuertes y acciones intensas. Vease yo, sorprendido porque la pequeñita enmascarada casi mata a la campeona con un brutal “Michinoku Driver” en el borde del ring. Aun con esta estrategia, la campeona no daba lugar a la sorpresa y venció a Starlight Kid para seguir gobernando, además de tomar su máscara y aterrorizar a Taro Okada para seguir la hermosa tradición de putear a su antiguo jefe. Resumiendo, un combate sólido que obtiene unos cuantos puntos extras porque, al final, historias como esta son lo que debería de ser Forbidden Door en su totalidad.


AEW WORLD TAG TEAM CHAMPIONSHIP: CAGE & COPE © VS THE DOGS

Tras 25 años, Edge y Christian vuelven a la cima de una división por parejas. Uno de los equipos más icónicos del wrestling, ahora bajo el nombre de Cage & Cope, buscan un último gran olé de reinado para coronar una carrera intachable tanto en el ámbito individual como en equipo. Poco tardaron en tener rivales ya que, en plena celebración, The Dogs cortaron la fiesta de raíz y las famosa “five second pose” postulándose como los primeros aspirantes a las preseas de estas leyendas. La oportunidad de David Finlay y Clark Connors de dar la sorpresa y arruinar aún más la fiesta se encuentra en Forbidden Door 2026.

Dentro de una velada tan cargada de combates de nivel tendríamos que tener alguna pequeña dosis de mediocridad o, mejor dicho, alguna lucha que no destacase tanto. Entre una lista de cosas una tiene que ser la peor como otra tendrá que ser la mejor y, en esta tesitura, la primera defensa de Cage & Cope cae en la primera de las dos. No es una mala lucha per se pero quizás es una lucha algo carente si vemos el resto de la cartelera. No solo por caer en la misma estructura de Cage sufriendo y Cope salvando sino que tampoco tuvo muchos grandes momentos o secuencias. Hubo cositas, pildoritas varias, pero de ahí no pasó. Esto no implica que fuera una mala lucha porque tampoco, fue un combate correcto y entretenido quizás elevado por su final porque vaya final. ¿Fue memorable? Para nada, solo dio al público algo que llevaba rogando durante eones. Con el árbitro noqueado y Finlay portando el shillelagh (o el makelele en nuestro país) regresaba Jay White (que berrido pegué cuando ocurrió) tras un año ausente entre una gran cantidad de vítores para costarle el combate al hombre que lo expulsó del Bullet Club y de NJPW. “Blade Runner” cortesía de Switchblade y “Spear” de Adam Copeland para cerrar una primera defensa titular exitosa. 


MERCEDES MONÉ VS MAYA WORLD

[Mercedes Moné no necesita solidificar lo gran luchadora que es ni tan siquiera su estatus como una de las grandes luchadoras de este siglo, aunque quizás este combate sea una necesidad para demostrar una vez más que es todo lo que comento. Otro Owen y ganar el título mundial de AEW en Wembley certificaría esto hasta el punto de que nadie podría dudar, y si encima lo haces con un gran combate pues mejor que mejor. La cosa es que por el otro lado se encuentra la gran historia ya comentada de Maya World, una gran historia que tendría un cierre de película ganando este torneo siendo la clara underdog porque hace meses ni tenía un contrato con esta compañía. Cuando te juegas tanto al final esta lucha toma cierto valor, y cuando algo toma cierto valor el trabajo que le metes no es cosa cualquiera. La combinación de estas cosas y el talento de ambas nos ha dado en esta edición de Forbidden Door no solo el mejor combate del evento sino uno de los mejores combates femeninos del año a nivel mundial. Moné sabemos lo que nos puede dar pero lo de Maya World es quizás una de las mejores sorpresas posibles. Maya se jugaba mucho más que un trofeo en esta noche, una buena actuación podría ponerla aún más en el mapa así que no solo realizó un buen combate sino que su lucha fue estelar. A veces perder puede ponerte en el foco si tu actuación está a la altura y Maya World se convirtió en un grandísimo underdog en esta velada celebrada en el SAP Center. Aunque su brillante actuación no fue solo culpa de su talento, también aportó bastante que Mercedes Moné se convirtiera en la mejor pareja de baile posible para la ocasión incluso con algún pequeño error y corrección por el camino. 

La pena es que en muchas ocasiones los underdogs no consiguen dar la sorpresa y, a pesar de pelear de tú a tú con uno de los pesos pesados del deporte, al final Moné consiguió que ninguna sorpresa ocurriera y consiguió su segundo Owen consecutivo. Aun con esto y con ciertas otras cositas el combate fue una barbaridad, Maya World está quizás un pelin verde para este puesto de responsabilidad pero es un underdog con una energía que pocas luchadoras pueden dar. Es quizás lo que Willow Nightingale fue hace unos años y ahora es una de las personas más queridas por el fan de AEW. Un combate redondo, esta noche del 28 de junio de 2026 una leyenda crece y una futura estrella nace.


TEAM DCMJF VS TEAM BRISCOE

MJF es tres veces campeón mundial de AEW. Primero tras vencer a Jon Moxley, luego tras destronar a Samoa Joe y finalmente recuperando el título de manos de Darby Allin hace apenas un mes. Tres veces, solo el mencionado Mox tiene más reinados, todo ello antes de los treinta. Aun así, esta historia llena de éxito tiene también tiene grandes escollos y uno de ellos regresa para quitarle lo que más desea. Mark Briscoe regresa para volver a buscar lo que logró en el pasado, vencer a Maxwell Jacob Friedman, esta vez con el título mundial de por medio. La pena es que para conseguir esa oportunidad tiene que pasar por un desafío que ya existió en la pasada edición. Seis contra seis, Max y Mark más diez hombres a su elección, todo dentro de una jaula por obtener la oportunidad de soñar con ser el siguiente campeón mundial de AEW.

Cuando has hecho la misma cosa tantas veces tienes que cambiar para lograr algo distinto, darle un toque picante o girar un concepto. Así que, con esto en mente, decidieron que la jaula fuera un círculo en vez de un cuadrado y que el combate se llamase “Death Door”. Suena ridículo pero oye, si a la WCW le funciono poner dos rings en vez de uno por qué no a AEW le va a funcionar hacer una jaula circular. Quitando la chorrada esta del diseño de la cárcel donde van a luchar, el combate fue divertido de pelota gracias a las mochilas del equipo de Mark Briscoe. La de Kyle O’Reilly llevaba una Nintendo 64 que usó para zurrar al personal, la de Orange Cassidy unas naranjas para merendar por parte de Willow, la de Roderick Strong al mismísimo “Blackheart” Lio Rush que parecía Gollum con el anillo de MJFF y la de Takeshita una peineta dirigida al propio Okada (quien hasta se rio). Comedia fina que se intercaló con la violencia de un combate así. Esa combinación fue lo que hizo que esta cámara circular del dolor y las risas funcionase tan bien. Tras la N64 el bueno de Mark sacó una mochila llena de chinchetas y Darby en la recta final trajo una mochila explosiva para que Kevin Knight se precipite desde lo alto del círculo a cuatro mesas en el exterior del ring. Un punto de violencia interesante que no fue el único gracias a sillas, mesas, escaleras y una curiosa dosis de sangre. La guinda al pastel fue quizás uno de los “face turns” más celebrados que recuerde dentro de AEW. Al final, el odio del Ídolo hacia MJF le pudo y no sólo acabó traicionando a su equipo sino costándoles la lucha. Atacó a MJF, golpeó en las partes nobles a Jack Doyle, reveló una camiseta que decía “F*ck Don F*ck MJF” y le sirvió en bandeja la victoria a un Mark Briscoe que solo tuvo que cerrarla con su “Jay Driller”. 


SWERVE STRICKLAND VS WILL OSPREAY

[Forbidden Door 2025, un dolorido Will Ospreay se despide de los fans de AEW antes de pasar por quirófano tras cumplir su objetivo de acabar con los Deathriders. No fue su año, no pudo acercarse al campeonato mundial tras ver cómo ‘Hangman’ Adam Page le arrebataba el Owen y era él el destinado a destronar a Jon Moxley. 2026 es otro año, ha regresado de su lesión cervical y en el horizonte vuelve a estar ese Owen Hart Tournament, ese evento estelar de All In en su país natal, ese campeonato mundial de AEW. La cosa cambia tras unos meses muy duros, ahora quienes fueron sus enemigos están en su esquina y quien fue su aliado se enfrenta a él. Swerve Strickland quiere ser el malo de la película y llegar a Wembley como sea y pasando por encima de quién sea. Veremos quién de los dos vence.

La final del Owen masculino fue todo un cruce de intenciones, un cruce de luchadores muy distintos a lo que eran hace un año, un cruce de evoluciones. Swerve está quizás en su fase más violenta y sangrienta de su carrera, sin florituras y con la única intención de hacer el mayor daño posible. Will, por su parte, ha intentado dejar atrás su estilo que tanto daño le hizo físicamente juntándose a los Deathriders aunque, en el proceso, lo que ha conseguido a mayores de más arsenal es ser más letal, más calculador, más resiliente. Quizás la definición del cambio en Ospreay es este combate, sigue siendo el saltimbanqui con un arsenal profundo pero con una mayor capacidad para ir al infierno y volver. Swerve lo arrastró hacia lo más profundo, le hizo sangrar de manera tan burda que vimos como caían las gotas al suelo desde su frente, le hizo estar al borde de perder la consciencia, le hizo perder fuerzas y, aun con esas, Billy seguía atacando con las escasas fuerzas que tuviera. Quizás el Ospreay de 2025 hubiera aguantado al 100% más tiempo pero está claro que el Ospreay de 2025 no hubiera llegado tan lejos. Ese Ospreay que cayó ante Hangman no hubiera tenido ni esta capacidad de aguante ni esa pizca de mala baba para devolverle a Strickland el regalito sangriento que antes le dejó. Esa imagen estampando a su sangriento rival contra unas escalinatas donde no solo se tiñeron de rojo sino que también albergaron una pequeña lagunita de ese líquido rojo. Todo dejó de ser una paliza para volverse no una guerra sino una cuestión de supervivencia.

Esos colores oscuros de los atuendos en honor a Bane y Lobo dejaron de ser los protagonistas, el rojo de lo que corre por nuestras venas fue la nota principal en la segunda mitad. El que era el cazador se convirtió en la presa, quien buscaba sobrevivir ahora buscaba destrozar. Pasaban los minutos a Ospreay se le alejaba la victoria a la par que Strickland estaba más cerca de salir victorioso un día más. La igualdad regresaba y la desesperación de uno nacía a la par que las ganas de vivir del otro seguían. Swerve caía en las trampas, en usar lo mejor de su rival y en usar lo mejor propio. Ni la “Hidden Blade” ni el “Big Pressure” parecían doblegar a Ospreay y, gracias a sus actuales aliados y a antiguos rivales, consiguió acabar con Swerve Strickland. “Buckshot” estilo Hangman, “Paradigm Shift” mientras Mox observaba en el borde del ring y el regreso del “Tiger Driver” para que el de Essex ganara el torneo que se le escapó de las manos el año pasado y también esté más cerca de lograr su sueño: convertirse en campeón mundial en Wembley. Quizás no haya estado al nivel de la final del año pasado, quizás haya tenido un comienzo algo lento y quizás la cantidad elevada de finishers y finales falsos haya sido demasiado, aun así es innegable que el Owen sigue dando combates y momentos para el recuerdo.


AEW sigue en racha y esas palabras de que 2026 es su mejor año evento por evento cada vez son más difíciles de negar. Es otro show que es difícil encontrar dos combates malos y donde la calidad media del evento es de notable alto, la cosa es que el ser un magnífico evento también es compatible con que sea una mentira de evento. Porque sí, señoras y señores, pasan más los años y Forbidden Door cada vez tiene menos de puerta y menos de prohibida. Un show que se presenta como la confluencia de cuatro empresas distintas ha contado con representación a cuentagotas de tres de ellas: CMLL ha dejado tres luchadores (y dos de ellos con contrato dual), NJPW ha dejado también tres luchadores y STARDOM solo ha tenido una representante. Y ya no solo eso, es que de cuatro compañías solo NJPW ha defendido un título a mayores de AEW. ¿Por qué no defiende Hechicero o Místico su campeonato de CMLL? ¿Por qué STARDOM no manda a una de sus campeonas? Cada vez esto va pasando de una fantasía donde múltiples compañías se cruzan para celebrar combates de ensueño a un show de AEW donde aparecen a cuentagotas luchadores de otros lados. Es un gran evento, sin duda alguna, pero es un evento de AEW, no un crossover especial como nos quieren vender y una cosa no quita de la otra. Quizás para hacer esto mejor cerrar la puerta prohibida hasta que de verdad vuelvan a pasar por ella luchadores dignos de esta mención.