De manera bastante sorpresiva, Montreal se convierte en la antesala del mayor evento del año en AEW. Redemption será la última parada antes de que All Elite Wrestling ponga rumbo a Wembley para celebrar otra edición de All In. Tendrá una función, seguir construyendo el evento mayor de la compañía, aunque en el proceso busque seguir con la racha excelsa de buenos PPV que lleva la empresa de Tony Khan. Veamos qué tal se ha dado el show y que nos depara de cara a All In 2026.
NICK WAYNE VS KOMANDER VS JACK PERRY VS MIKE BAILEY VS THE BEAST MORTOS VS EL CLON
Si hay algo a reconocer es que WWE supo ver el valor que tenía juntar a seis luchadores al azar y ponerlos en un combate de escaleras. Lo hizo con Money In The Bank, luego repitiendo en múltiples WrestleManias con el título intercontinental y no recuerdo que haya salido desastroso en alguna que otra ocasión. AEW también se sumó a esa moda y, tras bastante tiempo sin una oportunidad titular obtenida en esta circunstancia, el evento de Redemption comenzaba con seis luchadores intentando obtener una oportunidad por el campeonato internacional. Tony, viendo lo que podía sacar de aquí, decidió de manera muy acertada que los seis participantes fueran o especialistas en pegar brincos y/o luchadores con un dinamismo y un ritmo de gran velocidad. Digo que fue un acierto porque al final, y gracias a esta decisión, fue un completo spotfest sin tregua que tan divertido como necesario es a veces. Destacaron todos a su medida pero quienes lo hicieron por encima de los demás fueron el héroe local y la copia malvada del enmascarado. El Clon siguió demostrando una originalidad sin parangón a la par de una capacidad para hacer lucir llamativo todo lo que hace (como si del glitch que pretende representar se tratase) mientras que Mike Bailey obtuvo alas gracias al aliento de sus compatriotas. Una mezcla de estos ánimos y de su talento hicieron que Speedball descolgase el contrato delante de sus compatriotas en un opener inmejorable en lo que la función de estos debe de ser. Combate sumamente entretenido, dinámico, con spots dignos de hemeroteca y con el luchador canadiense abriendo este PPV celebrado en Canadá con victoria.
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DEATHRIDERS VS THE YOUNG BUCKS
En la segunda lucha de esta velada quizás tenemos uno de los combates más interesantes en cuanto a la narrativa del wrestling actual en AEW se refiere. Un cruce de múltiples historias con todo el sentido del mundo. Los Deathriders se unen para que Osprey pueda anotarse un gran tanto moral antes de All In. Una victoria de Will sobre los mayores aliados de Kenny Omega supondría un chute de moral enorme para el británico ante su lucha por el campeonato mundial. En la otra esquina se encuentran los excampeones por parejas buscan quizás algo más que ayudar a un amigo, quizás una victoria aquí les catapulte hacia una lucha titular en Wembley. Y de por medio se encuentra Jon Moxley, el hombre en discordia, la mente agresiva y violenta que tanto ha ayudado a Ospreay y que ha causado que quienes pudieran ser amigos, o al menos no enemigos, tengan cierta animosidad entre ellos.
Volviendo a la acción, la lucha siguió el guion esperado con alguna que otra sorpresa. Los hermanos Jackson buscaban la victoria siguiendo su manual, Osprey quería ganar pero sin cruzar ciertas líneas y Mox sabía que para ganar había que cruzar esas líneas. De un dominio inicial de los Bucks pasamos a una cierta paliza y ataque incesante a la espalda de Matt Jackson, una balanza cambiada por triquiñuelas y por la intervención para nada legal de Marina Shafir. Los Bucks eran los héroes buscando una remontada heroica, Mox era el villano y Billy se encontraba entre dos tierras. Esto fue lo que acabó costándole la victoria a los Deathriders, esa duda de dar el pasito extra, de ser el villano necesario para ganar, esas diferencias en el plan entre Mox y Billy. Volviendo a la lucha, narrativamente tuvo su aquello pero en cuanto a la acción vista en el ring hubo cosas raras que me sacaron del combate. Aunque fuera muy bueno quizás que acabase mutando en un spotfest sin sentido cuando parecía que estaba en su mejor momento no me hizo gracias, más aún viendo la secuencia del no-sell de Nick o las “superkicks” incesantes en la última acción de la lucha. Un combate muy sólido con pinceladas de genialidad y otras cosas que chirrían, un gran capítulo en una historia entre Omega y Ospreay que necesita de disidencias y enemistades, cosas que surgirán a partir de este resultado.
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AEW INTERNATIONAL CHAMPIONSHIP: KYLE FLETCHER © VS BANDIDO
A pesar de que me cabrea fuertemente la tradición derrotista a la que se ha apuntado Bandido en este 2026 en cuanto a luchas titulares se refiere (esto es un spoiler del resultado pero bueno es lo que hay), es innegable que prefiero esto a que no aparezca. Bandido es bueno, muy bueno, insultantemente bueno, tan bueno que brilla con cualquier pareja de baile, tan bueno que a sus 31 años creo firmemente que si no es el primer campeón mexicano de AEW será como mucho el segundo. Si encima en la esquina contraria se encuentra el gran nombre de futuro de la compañía, un tal Kyle Fletcher, pues dos más dos suman cuatro, siendo cuatro en este símil igual a “gran combate”. Gracias a la dinámica más simple y arcaica de este deporte ambos luchadores consiguieron brillar. Sacaron a relucir sus puntos fuertes con una lucha de “heel” dominante contra “face” resiliente, Kyle destacando con su gran faceta de villano carismático y Bandido siendo una gran contraparte. Ese carisma y esa explosividad hacen que las secuencias donde el enmascarado reflota y encara las adversidades brillen con fuerza. Solo había que ver al público, abucheando con toda su alma a Fletcher y estallando en euforia cuando Bandido tomaba la ventaja. Un “heel” de aúpa contra uno de los “babyfaces” más puros y naturales que tiene AEW en su roster. Y no solo fue esto, también hubo pinceladas de genialidad como el “Brainbuster” del Protostar en el borde del ring o la genial secuencia donde Bandido se saca de la nada un “21 Dragon Plex”.
La recta final fue de infarto, un todo o nada, Kyle Fletcher sobreviviendo y Bandido buscando como fuera el golpe definitivo. Si no era un brutal “Frog Splash” al exterior del ring era un “Fallaway Moonsault” desde la tercera cuerda. Un choque de ganas de ganar contra ganas de sobrevivir lleno de finales falsos dignos de infarto donde la segunda acabó prevaleciendo. Bandido consiguió sobrevivir a un brutal combo de rodillazo y “Brainbuster” pero no pudo aguantar ante ese mismo movimiento impactando contra la tercera cuerda. Cuenta de tres y otra defensa exitosa para el australiano miembro de la Don Callis Family. Fue redondo de principio a fin en cuanto a estructura, dinámicas y acciones se refiere. Sin duda el más serio candidato a combate de la noche y otra barbaridad de lucha para los registros de dos talentos excelsos como Bandido y Kyle Fletcher.
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BANG BANG GANG VS THE DOGS
Tras más de un año ausente por lesión, Jay White regresó para costarle a David Finlay los títulos por parejas de AEW. Una historia que viene desde muy lejos, desde esos momentos en el dojo de New Japan, pasando por el momento en el que uno expulsó al otro de Japón para adueñarse del Bullet Club y llegando hasta volver a coincidir en All Elite Wrestling. Buscarán poner fin a estas disputas con una lucha de parejas, una donde Juice Robinson ayudará a Switchblade en su cruzada contra The Dogs, una lucha donde los oponentes estarán encadenados unos con otros. Veremos si este es un punto final, un punto y seguido o si quizás se tenga que abrir un pequeño paréntesis por culpa de los Deathriders.
La historia está ahí tanto en pasado como en presente y futuro, la cosa es que el wrestling fue ciertamente decepcionante. Cuando tienes un combate con una estipulación como esta de cadenas esperas violencia, ataque sin contención ni remordimientos y una pizquita de sangre. No hubo nada de eso, hubo solamente un uso del gimmick de esta lucha pero no mucho más de lo típico y cuatro cosas creativas más. Por haber muchos momentos donde los cuatro luchadores se enredaban entre sí por las cadenas y, de manera bastante cómica, tenían que deshacer el enredo para intentar que no matase el ritmo del combate. La lucha en sí no es que fuera mala la verdad ni es que tampoco los cuatro participantes acudieran desganados, la cosa es que se sintió demasiado intrascendente y pobre tanto para la estipulación como para la historia que están contando. Este capítulo intermedio entre la tan profunda rivalidad entre Jay White y David Finley más lo que pueda surgir entre la Bang Bang Gang y los Deathriders supo muy a poco. El resultado es el esperado para esta historia, los Deathriders le cuestan la victoria a la dupla de la Bang Bang Gang y Finley recupera su shillelagh para conseguir con este la victoria. Un resultado para no dar por finalizada una historia y seguir construyendo otra, un combate aprobado pero no suficiente para las circunstancias.
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TBS CHAMPIONSHIP: HIKARU SHIDA © VS MAYA WORLD
Que curiosa es la vida, ¿no? De debutar casi de imprevisto en noviembre del año pasado a ser finalista del Owen y ganar el campeonato TBS. Quién le iba a decir a Maya World que reemplazar a dos luchadoras que dejaron tirada a AEW en el último momento iba a abrirle las puertas hacia un futuro sumamente prometedor. Pues creo que todos sabemos la respuesta, quién lo sabía era la propia luchadora. Ella junto a Hyan fue la absoluta profesional que accedió a luchar sin contrato y sin previo aviso, ella curró durante meses en ROH y ella aprovechó la oportunidad de participar en uno de los torneos más prestigiosos de la compañía. A sus 24 años es parte del futuro de la división femenina y no solo eso, es también el presente gracias a esta victoria titular. En cuanto a la lucha, Hikaru Shida se puso una vez más el mono de trabajo para repetir esa fórmula vista en Forbidden Door, la nipona ocupó el rol de villana dominante para que otra vez Maya brillara como la underdog tan carismática que es. Otra vez tuvo que enfrentarse a una rival con más experiencia y otra vez tuvo que vencer una desventaja, siendo esta vez lidiar con daños en su pierna izquierda en vez de lograr ser David contra Goliath. No fue una lucha brillante pero fue efectivo, Maya sigue todavía teniendo un margen de mejora grande y se nota en ciertas situaciones, pero el apoyarse en una veterana y explotar el que es claramente su punto fuerte ayuda mucho. Una victoria que sirve no solo para dar premio al trabajo y al buen hacer profesionalmente hablando, es una victoria para seguir construyendo a un talento que, si las cartas se juegan como tocan y ambas partes quieren, va a ser parte importante del futuro de All Elite Wrestling.
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AEW WORLD TAG TEAM CHAMPIONSHIP: CAGE & COPE © VS DEATHRIDERS
En el cruce entre los Deathriders y todo el mundo también acabaron recibiendo los actuales campeones por parejas. Si la facción de Jon Moxley tenía entre ceja y ceja a The ELITE y a la Bang Bang Gang por motivos varios, Cage & Cope acabaron envueltos gracias a quizás hambre de títulos o a quizás la colaboración entre esta facción y The Dogs, quienes fallaron en conquistar los campeonatos por parejas. En esta nueva defensa las leyendas de Adam Copeland y Christian Cage tenían que defenderse de la segunda bala en la recámara que tienen los Deathriders. Semanas atrás lo intentaron la dupla de Daniel Garcia y Wheeler Yuta, hoy mandan a la munición pesada de PAC y Claudio Castagnoli para conquistar la división.
Con eso en mente arrancaron los aspirantes, no esperaron a que sonara la campana tanto para inutilizar a Cage como para apalizar de manera apabullante a Cope. Una estrategia digna del manual de los Deathriders causó que Cage & Cope se vieran en una situación difícil, en una situación de remar a contracorriente para salvar una desventaja tempranera que Claudio y PAC eran tan reacios a abandonar. Adam Copeland tuvo que resistir esos primeros y tan duros cinco minutos de lucha hasta que Christian regresó a la acción para compensar la balanza. Un dos para uno del canadiense que, tristemente, se vio cortado de raíz tanto por la inferioridad numérica como por las triquiñuelas de los Deathriders. Otra vez de vuelta a la tesitura inicial, cambiando los roles esta vez, y al igual que en el pasado, los héroes locales consiguieron darle la vuelta a la tortilla hasta igualar la contienda. Ahí es cuando se demostraron los galones, se vio quien es quien, se demostró por qué los campeones son un equipo legendario por muy bien engrasada que esté la maquinaria de los Deathriders. Cuando parecía que la locomotora estaba atropellando a los campeones, de la nada resurgieron las leyendas en activo para sacar dos lanzas de la nada y arrascar una victoria determinante de las garras de la derrota en una secuencia final inmejorable. Otra defensa exitosa de Cage & Cope gracias a un combate entretenido y, al fin de cuentas, sacado del manual más básico y sencillo de esta cosa llamada lucha libre.
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CHRIS JERICHO VS TOMMASO CIAMPA
Sin el nombre de pila e intentando reinventarse por enésima vez, Chris Jericho regresó a AEW cuando su marcha a WWE estaba más clara que nunca. Primero se consiguió sobreponerse a Ricochet y ahora tiene en el camino a Tomasso Ciampa, el “Psycho Killer” tenía entre ceja y ceja demostrar que era mejor que Jericho y, tras mucho insistir, en Beach Break consiguió demostrarlo aunque de manera no muy limpia. Jericho, después de perder y ver como su frente vertia litros de sangre, sacó a la palestra su personalidad más sádica. El Painmaker regresaba con el único objetivo de hacer daño a Ciampa, quien no huyó del reto y aceptó ser el oponente de Chris Jericho en su primera lucha individual en un PPV desde su marcha.
Por mucho que me queje del refrito del refrito o de recalentar los nachos como se dice en inglés, es innegable que el c*brón de Chris Jericho cuando quiere puede dar una puesta de escena muy digna. Entrar al ring con iluminación color rojo mientras suena Painkiller de los Judas Priest es sin duda una presentación de altura para el “Painmaker”. Quizás esto era premonitorio de lo que iba a ser la lucha, espejo y humo, muchas luces pero poca chicha aunque es innegable que una lucha así a veces importa más el espectáculo dantesco que el que se pueda dar una masterclass de lucha libre. Y parece ser que al público le gustó esto de ver acción dantesca tras acción dantesca viendo como un crío pedía una mesa en llamas. Un extintor, una bolsa de arena, una mesa, un palo de hockey, un cubo de basura, discos de hockey con chinchetas, una lija, una mesa con alambre, una rodillera con chinchetas, un espejo, un destornillador… si hasta vimos a Ciampa enemistándose con todo el graderío al vestir una camiseta de los Boston Bruins a la par que apalizaba un peluche de la mascota de los Montreal Canadiens. La brutalidad fue creciendo de principio a fin de manera tan dantesca que el final no pudo ser otro que el visto, donde Jericho hizo que Ciampa se rindiera al clavarle un taladro encendido en la frente. Fue tan brutalmente dantesco de principio a fin que me las gocé como un niño. Puro entretenimiento deportivo, si, pero a veces se necesita una dosis de esto, de violencia y sangre sin sentido. Parece que el Painmaker ha hecho un regreso triunfal y que el Jericho Vortex no se ha cobrado otra víctima, de momento.
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AEW NATIONAL CHAMPIONSHIP: MARK DAVIS © VS ANDRADE EL ÍDOLO
Desde su regreso, Andrade ha sido una de las sensaciones de All Elite Wrestling. Gracias a una gran predisposición a trabajar como nadie y con periplos de gran valor en NJPW, el Ídolo está encontrando un gran apoyo de los fans en esta segunda etapa en AEW. Solo le falta una cosa, una corona, un título que pueda certificar este excelso momento. En el horizonte se presenta una gran oportunidad no solo de coronarse campeón sino de vengarse de sus excompañeros. Andrade regresó a AEW bajo el mando de Don Callis, quien le prometió gloria y el título mundial. Pasaban las semanas y ninguna llegaba, sus compañeros conseguían recompensa y él se veía relegado a la función de recadero. Todo saltó por los aires en Forbidden Door, traicionando a su familia y apuñalando por la espalda a quien Don juró ayudar. Con ganas de seguir esa venganza y de quitarse una espinita clavada enfrenta a Mark Davis, un duro oponente al que buscará arrebatar el campeonato nacional de AEW.
Las ganas de ganar su primer campeonato en AEW y de anotarse un tanto vengativo hicieron que Andrade arrancara con un ímpetu que pilló por sorpresa a todos, incluido el campeón nacional. La desventaja no duró mucho ya que Mark Davies pudo recomponerse, convirtiéndose la lucha en un duelo por ver quién pegaba más duro y aguantaba más golpes. El Ídolo tenía el dominio en la mayoría de momentos pero la capacidad de Davis de aguantar los golpes y recomponerse con solo una acción mantenía la lucha en una cierta igualdad que no parecía ser eso. Gracias a esto ambos pudieron brillar, Andrade con su arsenal y esos gestitos tan carismáticos mientras que Mark Davis solo necesitó momentos puntuales para demostrar la mala bestia que es. Un ritmo asimétrico algo raro pero que funcionó de extraña manera, aunque es innegable que el final se sintió extraño tanto con la premura de este como por la forma en la que ha ocurrido. Lo esperado pasa, Andrade se convierte en el campeón nacional y gana su primer campeonato en AEW aprovechando el gran momento en el que está desde su regreso a la compañía. Premio merecido, veremos hasta dónde le lleva.
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AEW WOMEN'S WORLD CHAMPIONSHIP: THEKLA © VS WILLOW NIGHTINGALE
Parece ser que hoy es el día de las recompensas merecidas ya que, de una forma u otro o por distintos motivos, luchadores que han trabajado como nadie y/o han aprovechado oportunidades han conseguido una merecida recompensa. Primero Maya World, luego Andrade y, por último, nuestra queridísima Willow Nightingale. No sé cuántas veces habré dicho que mataría por defender esa sonrisa y, por fin, a esa sonrisa la acompaña un campeonato mundial femenino. La favorita de todos por fin consigue lo que tantos mencionamos que merecía. Encima lo hace convirtiéndose en la primera y única campeona triple corona femenina de la compañía al sumar esta victoria a sus dos reinados como campeona TBS y a su título por parejas. Su contraparte tampoco se libra de los elogios, Thekla ve fin a su periplo como campeona pero qué periplo. Cuando la división estaba en paños menores la austriaca surgió como la gran villana que esta necesitaba, estableciéndose de manera innegable como una de las mayores atracciones de la división femenina. Su último gran servicio como campeona fue acorde a su reinado, siendo la villana que necesitaba esta historia, siendo la piedra en el camino que Willow necesitaba superar. Porque sí, por muy querida que seas, sigues necesitando un villano que te antagonice, y Thekla es ese villano. Buen combate con un final que alegra el corazoncito a cualquiera porque este ser de luz por fin tiene lo que merece, el campeonato mundial femenino de AEW.
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AEW WORLD CHAMPIONSHIP: KENNY OMEGA © VS KEVIN KNIGHT
El pasado 8 de julio, Kenny Omega conseguía regresar a la cima, lograba destronar a MJF para convertirse en campeón mundial de AEW por segunda vez. Kevin Knight, tras ganar el campeonato TNT, traicionó de manera vil y cobarde a su gran amigo Mike Bailey, uniéndose a Don Callis en una búsqueda de obtener más caché y alcanzar cotas nunca vistas. Dos caminos que se cruzan en Montreal, la oportunidad de quizás tener un último gran momento en Wembley contra su rival más icónico en esta década contra las ganas de obtener todo el éxito deseado y demostrar que es el elegido.
La lucha se alejó del guion que yo pensaba que iba a seguir. Pensaba que seguiría el guion de un joven aspirante superando y confiándose en exceso frente a un veterano luchando por seguir en la cima a las duras y a las maduras. Kevin Knight llegaba con esa sobreconfianza y Kenny Omega se presentaba tras unos meses con poco wrestling y victorias compensando con coraje y corazón una ausencia de poderío físico. Fue todo lo contrario y creo que fue una decisión acertada. Omega dominó, mostró a todo el mundo por qué es el campeón, con la presencia que conlleva y con la chulería que puede permitirte. Knight fue lo contrario, el malo de la historia, si, pero cauto e intentando todo el rato dar los golpes justos y precisos para ganar como si supiera que no tenía las de ganar con él. Y es verdad, uno es una leyenda viva mientras que el otro es alguien con todavía mucho que demostrar. La lucha sigue este guion y, como he dicho antes, fue un completo acierto. Ni el campeón se sintió infravalorado ni el aspirante por encima de sus posibilidades reales a la par que permitió seguir un ritmo beneficioso para todos. Omega controlaba el ritmo hasta sentirse cómodo tanto en la historia como fuera del kayfabe, Knight encontró su espacio para destacar y la lucha siguió un ritmo que dejó respirar a los espectadores a la par que permitía ver secuencias de gran calibre. Quizás le faltó ese puntito extra, esa pizca de genialidad que diferencia las buenas luchas de las grandes luchas, ese final vertiginoso pero consiguió cumplir su objetivo. Kenny Omega suma una defensa que legitima un poquito más este previsiblemente corto reinado mientras que Kevin Knight tiene su primera gran prueba de fuego para hacer ver que tiene un hueco en el futuro main event de la compañía. ¿La ha superado? Sin duda, aunque queda camino por recorrer.
Este no es el final del PPV porque todavía queda dar pinceladas al evento estelar de All In. Ya que quizás vender la tercera entrega de una de las grandes rivalidades de esta década con la simple premisa del enfrentamiento per se no es suficiente, habrá que añadir algo de melodrama. Tras el combate, los Deathriders aparecieron para atacar al campeón pero Will Ospreay lo impidió. Este no era el plan de Jon Moxley, quería hacer daño a Kenny, quería hundirlo física y psicológicamente a la par que blindar el instinto asesino de Ospreay. Pero falló, no lo consiguió, le ofreció la famosa bolsa de plástico pero la rechazó, rompiendo tanto dicha arma como todo vínculo con los Deathriders. Ganar el campeonato mundial es importante para Billy pero no tanto como traicionar sus principios. Aunque quizás esto le cueste caminar solo, sin el apoyo de los Deathriders y con Kenny Omega no queriendo ser su amigo como demostró ese “One Winged Angel” final. ¿Compro todo esto? Pues la verdad es que no al 100%, no veo necesario añadir estas capas de drama, veremos como avanza la cosa aunque es innegable que mis ganas por ver este combate en Wembley no disminuyen por lo ocurrido en Montreal.
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Redemption es quizás el PPV más decepcionante de AEW en mucho tiempo, no por una baja calidad per se sino porque no ha conseguido alcanzar un listón promedio absurdamente alto. Cumplió su objetivo a la perfección, ser un evento de transición para colocar más piedras en la base de lo que pretende ser All In 2026. Eso sí, dejando de lado esta misión quizás le haya faltado chicha ya sea porque en general los combates no han destacado de manera grande o porque lo visto era más un punto intermedio que un punto final y/o inicial. Si a esto le sumamos una cierta previsibilidad y que solo una lucha ha brillado de gran manera, AEW Redemption falla en ser un PPV a la altura de lo que All Elite Wrestling suele ofrecer, aunque es innegable que esa altura es muy alta y que el rol que tenía lo ha cumplido a la perfección.










