Tras un show de Destruction que sirvió como descanso o como aperitivo para hacer hambre, tenemos delante de nosotros el regreso de NJPW al Ryogoku Sumo Hall de Tokio con una nueva edición de King Of Pro Wrestling. Con una cartelera principal de cinco luchas titulares, tiene toda la pinta de que NJPW empezará a preparar en este evento el camino al Tokyo Dome y pinta a que quizás Wrestle Kingdom 21 se convierta en una especie de AEW vs NJPW. De momento, analicemos qué tal se ha dado este show, quizás uno de los mejores en este 2026 de New Japan. Al lío.
NEVER OPENWEIGHT SIX-MAN TAG TEAM CHAMPIONSHIP: UNITED EMPIRE © VS UNBOUND CO.
Para arrancar esta parte de la review plagada de títulos tenemos el tan largo y extenuante melodrama de United Empire. Cual video del camión que parece chocarse con el poste, la implosión interna de un imperio con dos gobernantes lleva pareciendo que ocurre durante meses pero al final nada. Quizás esta sea la noche en la que suceda viendo como United Empire al completo se encuentra en Japón para defender ante Unbound Co. sus campeonatos de tercias NEVER porque, seamos realistas, todo apuntaba a que habría nuevos campeones. El combate fue entretenido de narices, los cuatro miembros que no eran los recientes excampeones por parejas no solo aportaron wrestling de calidad sino que también enmascararon todas las facetas negativas de estos (sobre todo las de Great-O-Khan porque Henare tiene un pase). Ya fuera un muy buen limbwork a la pierna de Oskar o interacciones individuales de calidad como las de Will Ospreay contra Jeff Cobb o Yuto-Ice, fue un cuarto de hora sumamente entretenido donde, repito, destacaron tanto el campeón mundial de AEW como los aspirantes tanto en el formato dupla de Knock Out Brothers (como siempre) como Jeff Cobb en solitario (como siempre). El resultado final fue el comentado, del Sumo Hall salen nuevos campeones de tercias y la semilla de la discordia sigue germinando en United Empire. Tristemente, todavía no hay planta pero todo apunta a que en Power Struggle justo habrá lo que el nombre del evento indica. Will Ospreay y Callum Newman retarán por el campeonato de parejas y, casi seguramente, supondrá el punto de ruptura que los enfrente en Wrestle Kingdom 21. De momento, buena manera de arrancar y al menos parece que la guerra civil de United Empire vislumbra un fin.
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NEVER OPENWEIGHT CHAMPIONSHIP: AARON WOLF © VS KOSEI FUJITA
Por un lado, tristemente este combate debería de haberse celebrado el pasado show de Destruction pero por problemas de lesiones tuvo que posponerse. Por el otro lado, es bastante buena noticia que no solo haya sido tan pronto sino que caiga en un show que viene sumamente cargado como este. A la cartelera de King Of Pro Wrestling se suma un duelo que es literalmente lo que espero de un título de peso abierto. Un campeón peso pesado contra un campeón peso junior, una lucha no solo de distintos físicos sino de distintas capacidades y habilidades por lo comentado. Y qué decir, no solo fue lo esperado y lo deseado sino que fue más allá. El campeón fue la bestia del judo y que lleva demostrando en sus nueve escasos meses como campeón (acojonante el dato eh) y Fujita dejó la mejor carta de presentación posible para un posible salto a la división peso pesado. Siendo fiel a su repertorio y a su forma de hacer wrestling, Kosei Fujita castigó a Aaron Wolf como pocos y llevó a terrenos peligrosos al campeón. Todo esto ocurrió con el mayor de los sentidos posibles, con el miembro de TMDK aprovechando la diferencia de velocidad y agilidad para ganar ventaja a la par que Wolf usaba su fuerza y sus capacidades olímpicas de judo para tomar la delantera. Todo esto ocurrió en un contexto de David contra Goliath tremendo, con lo comentado y con Fujita encima no amedrentándose y jugando (y ganando en ocasiones) al juego del uno contra uno físico incluso con un “German Suplex” brutal para demostrar que, efectivamente, puede ser un luchador “heavyweight”. Tristemente, Aaron Wolf frustró los sueños de campeonato de Fujita aunque es innegable que ambos dieron una lucha sensacional y que ambos salen reforzados de este tan buen encuentro.
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IWGP GLOBAL CHAMPIONSHIP: GABE KIDD © VS SHOTA UMINO
Pensaba que esta era la noche, pensaba que tocaría la gloria otra vez y, una vez más, Shooter cata el más de los absolutos fracasos. Una vez más intenta conseguir una presea y una vez más fracasa estrepitosamente, encima en la ocasión en la que más fuerte he deseado por su victoria. No porque Shota Umino sea campeón sino más bien porque Gabe Kidd no lo siga siendo. Que mal eh, que mal, que personaje mas malo y que reinado más tétrico. Este rol de Naito de Hacendado destruyendo el campeonato global porque es de AEW y odia NJPW no es solo un cliché con patas sino que está mal hecho. Sobre todo cuando hace nada y menos tenía tan cerca y tan bien logrado ser el nuevo gaijin que llevara la marca del león en la sangre. Todo esto no solo es negativo fuera del ring sino también dentro, arrastra todas las facetas negativas del personaje al cuadrilátero y siempre consigue enmascarar y/o diluir su verdadero talento en el ring. Esta lucha es ejemplo, una vez más, de este caso. Muchos momentos de la lucha son sensacionales no solo por el talento de Kidd sino porque por fin Umino ha encontrado la persona luchistica que tanto necesitaba hallar pero esos momentos acaban quedando debajo de lo negativo. Una recta final vertiginosa y agresiva que acaba dilapidada bajo un arranque mediocre, un trabajo de heel de Kidd horrendo y un final que no ilusiona a nadie aunque entendible dentro de lo que parece que es el plan para Wrestle Kingdom 21. La siguiente parada es Taichi y, tristemente, parece que no impedirá que Kidd llegue al Tokyo Dome como campeon, veremos quien le para los pies el 4 de enero.
IWGP Jr. HEAVYWEIGHT CHAMPIONSHIP: YOH © VS ROBBIE EAGLES
Tras mucho tiempo, por fin volvemos a tener en el semi main event de un gran show de NJPW una lucha por el campeonato junior IWGP. Quizás esto hubiera tenido más enjundia o peso si el campeón número 100 no fuera alguien que no haya logrado ni un ápice de genialidad en su reinado. Entiendo por qué es el campeón pero eso no quita que no sea alguien que quizás no esté a la altura de lo que espero del título. YOH no es malo pero no es genial, no apesta pero no brilla, no es un fracaso pero no destaca. YOH es un campeón que está y poco más, necesita quizás que su pareja de baile lo haga destacar. Para la ocasión se presenta quizás el hombre de la división experto en ello, el workhorse que siempre cumple en cualquier situación. Robbie Eagles buscaba volver a ser campeón con un limbwork no solo de libro sino de su libro, buscando de las formas más creativas posibles dañar la pierna de YOH para poder usar su “Ron Miller Special”. Las mil y una formas de atacar así molaron, él como YOH se libró mil veces de la llave mencionada para terminar ganando con un “5 Star Clutch” moló, lo demás fue un poco sosete. Resumiendo, según el manual fue una muy buena lucha pero para que funcione en la práctica a esas mismas cuotas se necesita algo extra que no se logró aportar.
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IWGP HEAVYWEIGHT CHAMPIONSHIP: YOTA TSUJI © VS RYOHEI OIWA
Qué puedo decir de esta lucha, ni yo pensaba que esta iba a ser tan buena. Pensaba que esa final del G1 Climax iba a ser una rara avis fruto de las circunstancias y de lo especial de la novedad que conlleva llevar de esa forma una lucha hacia los fundamentos. Visto lo visto, tengo que dejar de dudar. Sin duda alguna Yota Tsuji es el gran ace de New Japan y qué decir de Ryohei Oiwa, si con tan solo 27 años es capaz de esto no cabe ninguna duda que puede lograr ser uno de los mejores luchadores japoneses de todos los tiempos. La lucha fue una obra maestra que me hizo darme cuenta de que ese volver a la base no fue algo puntual, es algo que va embebido en la psique luchística de Oiwa, algo que hace tan bien que casa con todo y todos. Ahí es donde entra Tsuji, quien entra en dicho juego de manera sumamente preciosa, dejando brillar y haciendo brillar su propio arsenal. La lucha fue un duelo de armas, mientras el campeón buscaba de toda forma posible destrozar la zona abdominal y lumbar de su rival para que sus “Blasters” le llevasen a la victoria, Oiwa no solo siguió apostando por su brutal “Headlock” sino también adoptar otras herramientas. El ganador del G1, viendo como Yota, lograba en la primera mitad zafarse de dicha llave, decidió apostar por atacar al brazo como lo hace quien fue su rival en la final del pasado G1 Climax. La lucha consistió en eso, en un campeón dominando y atacando metódica y brutalmente la zona media con un aspirante que sobrevivía solo para encontrar el momento de resarcirse.
Lentamente se construyó el momento final y madre del amor hermoso, qué barbaridad fue cuando llegó. Los últimos quince minutos fueron apoteósicos, la mezcla de las secuencias vertiginosas con la tensión en la pausa elevó la lucha a cuotas inimaginables. El choque de dos estilos, el “king’s road” tradicional que al que Yota Tsuji se ha amoldado y el fundamentalismo de Oiwa, un choque que generó una mezcla tan perfecta de ambos mundos que es imposible de describir de una forma que le haga justicia. La recta final fue eso, fue Tsuji escalando en la ofensiva para conseguir ese “Fire Blaster” definitivo topándose con el “Headlock” brutal de Oiwa. La tormenta y la calma, un choque de ritmos que elevó la tensión y la emoción de manera sublime. Unos últimos diez minutos dignos de infarto de miocardio que culminaron con un “Fire Blaster”, Yota Tsuji sigue siendo el campeón y esta es una lucha para el recuerdo.
¿Y si os digo que esto no es todo? Porque, ¿qué hay mejor que comer una tarta de p*ta madre? Pues comer dos, y que mejor para cerrar un main event sumamente espectacular que arrancar una historia sumamente espectacular. No contentos con ver una oda del puroresu, el dios de la lucha libre declaró sus intenciones de ser el campeón peso pesado IWGP en el Tokyo Dome. Si, como lo escucháis, Yota Tsuji tiene rival para el 4 de enero y no es otro que “The Cleaner”, “The Best Bout Machine”, “The God Of Professional Wrestling”, el maldito Kenny Omega. Estoy en una nube, que forma de cerrar el show.
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Quitando el sensacional show de retiro de Hiroshi Tanahashi, esta edición de King Of Pro Wrestling ha sido quizás el mejor evento que ha celebrado NJPW en este 2026. Quizás dos de las cinco luchas titulares podrían haber sido mejores pero madre mía las otras tres. Sobre todo el main event, sensacional tanto en lo ocurrido en el cuadrilátero como en la arruinada celebración posterior. Un evento de mucha calidad que construye las bases de lo que será Wrestle Kingdom 21: NJPW vs AEW. Dicho esto, hay que abrir el correspondiente melón. ¿Es la decisión correcta? Pues son dos caras de una misma moneda porque podemos encontrarnos tanto un “si” como un “no”. El “si” es porque si vas a hacer este tipo de rivalidad es justo ahora, cuando la relación es sana y cuando ambos lados tienen talento de calidad dispuesto a participar, cuando has marinado historias muy buenas y cuando las luchas propuestas estas semanas tienen sentido. El “no” quizás es por la falta de necesidad de la presencia de AEW en Wrestle Kingdom 21 ya que New Japan en 2026 tiene el talento y las estrellas necesarias como para construir un gran show en el Tokyo Dome por su propia cuenta. Dicho esto, veremos que tal el 4 de enero pero, de momento, solo podemos decir que King Of Pro Wrestling ha sido sensacional.





